Jueves 19 de Febrero de 2009
En calle Santiago al 900, en la vereda de los impares, desde la fuerte tormenta yace un majestuoso árbol sobre la vereda que impide el paso. Por supuesto, reconocemos que primero hay que entregarles algo a los que nada tienen (por lo menos este barrio tiene un árbol, caído, pero es algo). Sucede que no es verdad que no tienen nada por culpa de la tormenta. Nunca tuvieron nada y a nadie les importó, ni a ellos mismos, ni a las autoridades municipales, provinciales y ni qué decir de las nacionales, que como no son del mismo color político retacean, demoran o niegan la ayuda necesaria y los pobres damnificados todavía les hacen el campo orégano con un proceder para nada organizado. Nunca nos cansaremos de colaborar, pero es hora de aprender a manejarnos con la verdad.
Martha Pondal, DNI 3.995.204