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Mandan a juicio a un hombre por apuñalar a su pareja

Un hombre con aparentes trastornos psicóticos, que hace casi un año intentó matar a su novia a puñaladas en el ingreso de un edificio en San Juan al 600, quedó al borde de un juicio imputado de "tentativa de homicidio calificado".

Miércoles 22 de Abril de 2015

Un hombre con aparentes trastornos psicóticos, que hace casi un año intentó matar a su novia a puñaladas en el ingreso de un edificio en San Juan al 600, quedó al borde de un juicio imputado de "tentativa de homicidio calificado". Fue ayer, tras una audiencia celebrada en Tribunales en la cual la Fiscalía pidió una pena de 18 años. Otras seis mujeres, víctimas de los arrebatos violentos del imputado aportaron datos a la causa y un juez determinó que debe continuar en prisión hasta la audiencia preliminar al juicio oral.

Cristian M., de 35 años, estuvo detenido diez meses en un hospital psiquiátrico de Oliveros y hace tres semanas fue traslado a una celda del penal de Piñero. El hombre, con al menos once denuncias por violencia de género en su contra, quedó acusado por el ataque a puñaladas contra Stella Maris Rodríguez, de 46 años, ocurrido el 5 de mayo de 2014 a las 17.30 en el ingreso de un edificio de San Juan 642, donde ella trabajaba como asistente de una inválida. La víctima sufrió varias heridas en el cuerpo y tras varios días internada en el Hospital de Emergencias pudo reestablecerse.

El agresor fue detenido a los pocos minutos del hecho, a dos cuadras del lugar, con un cuchillo de 20 centímetros de hoja. Y fue reconocido por varios testigos del ataque. Por un aparente cuadro psicológico conflictivo, la Justicia decidió entonces su internación en hospital de salud mental Agudo Avila.

Acusado. En una audiencia imputativa celebrada 48 horas después, M. fue acusado por los fiscales Mariana Prunotto y Miguel Moreno de tentativa de homicidio agravado por violencia de género. Durante el trámite, el hombre dijo que se llamaba "Cristian" y que no sabía porque estaba en Tribunales. Pero cuando firmó el acta lo hizo con su nombre y apellido.

Mientras que su defensor solicitó la postergación de la audiencia porque un dictamen forense recomendó una segunda evaluación, los fiscales recordaron que ese examen también destacaba que Cristian M. esgrimía una "amnesia ampulosa", de "nula credibilidad" y con características de exageración.

El juez siguió adelante con la audiencia, aceptó la acusación fiscal, ordenó la prisión preventiva sin plazos y la conformación de una junta médica en salud mental a través de la cual se pudiera establecer si M. era consciente de sus actos. Así estuvo hasta hace pocos días en un hospital de Oliveros, desde donde lo trasladaron a la cárcel de Piñero.

A solicitud de los fiscales, el lunes se realizó la audiencia donde Moreno y Prunotto pidieron la prórroga de la prisión preventiva hasta el juicio. Previamente habían formalizado ante la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) la acusación formal contra M. con un pedido de pena de 18 años de prisión.

"Hay apariencia de responsabilidad penal y riesgo procesal que se exacerba desde la imputación", esgrimió Moreno ante el juez Alejandro Negroni. Por su parte la defensa, en manos de los abogados Mariano Scaglia y Hernán Tasada, solicitó la libertad de M. y el cambio de calificación legal por "lesiones graves", al sostener que el hombre no actuó "con dolo homicida" ya que no quedó acreditado que tuviera intensión de matar a Stella.

Pero Moreno replicó. Expuso que por las zonas del cuerpo donde la mujer sufrió las lesiones de arma blanca quedó demostrado que estaban "claramente direccionadas a quitarle la vida. El ataque buscó comprometer zonas vitales", abundó el fiscal.

Sin embargo, y con el propósito de alivianar su situación, la defensa esbozó el riesgo de llevar a juicio a una persona con la supuesta "inestabilidad emocional" que padecería M., y Scaglia recordó que no tiene antecedentes ni condenas previas (aunque la fiscalía acumuló evidencia de que al menos otras seis mujeres fueron blanco de su agresiones) y plantearon la necesidad de continuar con tratamiento psiquiátrico.

El fiscal insistió con los resultados de los exámenes médicos forenses donde quedó acreditado que el imputado realizaba una "simulación", que es imputable y que en la actualidad está bajo tratamiento por sus desequilibrios emocionales.

Para Negroni resultó "razonable" la acusación fiscal y le recordó a la defensa que tendría la oportunidad hacer planteos sobre cuestiones puntuales durante el juicio. Y decidió prorrogar la prisión preventiva de M. hasta la audiencia preliminar y ordenó la continuidad del tratamiento médico.

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