Edición Impresa

Malvinas: Chile y Uruguay salieron a desmentir al canciller británico

Los gobiernos de Chile y Uruguay ratificaron ayer que no permitirán el ingreso a sus puertos de barcos con la bandera de las Islas Malvinas, en respaldo al reclamo de soberanía argentina...

Jueves 12 de Enero de 2012

Los gobiernos de Chile y Uruguay ratificaron ayer que no permitirán el ingreso a sus puertos de barcos con la bandera de las Islas Malvinas, en respaldo al reclamo de soberanía argentina sobre el archipiélago, tal como se comprometieron en la última reunión del Mercosur en Montevideo. Bolivia también confirmó su apoyo a la posición argentina sobre las islas del Atlántico Sur: "Las Malvinas son de Argentina", sostuvo el presidente de ese país, Evo Morales.

Estas declaraciones se produjeron a horas de que el canciller británico, William Hague, asegurara que Brasil, Chile y Uruguay habían comunicado su decisión de "no participar en un bloqueo económico de las islas Falkland (Malvinas)".

Esta declaración británica se enmarca en el malestar generado en ese país por el anuncio del Mercosur de no permitir el ingreso a sus puertos de naves con banderas de las Islas Malvinas.

El Mercosur no habló en ningún momento de bloqueo económico y sólo circunscribió la veda a los barcos con banderas de las islas, y no incluyó a los de otros Estados. Por ello, que Brasil, Chile y Uruguay digan que no participan de un bloqueo económico es natural.

Ayer el gobierno chileno remarcó: "Frente a recientes informaciones de prensa, el Ministerio de Relaciones Exteriores debe precisar que Chile continuará aplicando, conforme al Derecho Internacional y a la legislación chilena, las medidas destinadas a impedir que embarcaciones que naveguen con la bandera de las Islas Malvinas ingresen a los puertos nacionales".

La administración de Sebastián Piñera, a través de un comunicado, añadió que mantendrá esta medida "en cumplimiento con los compromisos adoptados en las declaraciones emitidas en el marco de la Reunión de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de 26 de noviembre de 2010 y de la reciente Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Mercosur y Estados Asociados, de 20 de diciembre de 2011".

A su turno, Uruguay anunció, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, que su postura "no ha cambiado un ápice" y destacó que "la solidaridad continental, basada en lazos de hermandad histórica y cultural, es uno de los principios fundamentales que orientan la política exterior uruguaya".

"La posición de Uruguay sobre las reivindicaciones argentinas respecto de las Malvinas -manifestado a nivel regional a fines de 2010 en Unasur y ratificado el mes de diciembre pasado en la Cumbre del Mercosur- no ha cambiado en un ápice. De ninguna manera podemos aceptar buques con la bandera de Malvinas en nuestro puerto", agregó el Ejecutivo oriental que preside José Mujica.

Mediante un comunicado oficial, se afirmó que "Uruguay considera a las Islas Malvinas como una posición colonial inglesa en América Latina, y en consecuencia, no puede reconocer su bandera. Esta postura anticolonialista no es una posición solitaria del Uruguay, sino de América Latina en su conjunto".

"Los días 23 y 28 de diciembre pasados, el canciller Luis Almagro mantuvo contacto telefónico con su par británico, William Hague con el objeto de hacer explícitas estas posiciones. El encuentro verbal fue cordial y franco. Se dejó en claro que nuestro país permite recalar en sus puertos a naves con cualquier bandera de jurisdicción reconocidos por Uruguay cuyo destino puede ser Islas Malvinas u otro", se añadió.

Pero se aclaró que "no autoriza, en cambio, recalar naves militares inglesas con destino a Malvinas y esto lo hace por razones de solidaridad con Argentina".

De acuerdo con el texto difundido por el gobierno de Mujica, "en dicha conversación entre el ministro Luis Almagro y el canciller William Hague jamás existió la sugerencia de cambiar la bandera inhabilitada para operar en el puerto de Montevideo por una tercera. Dicha decisión no es en absoluto de competencia de Uruguay".

"Por otra parte, Uruguay suma su voz a la de otros países de la región y del mundo que exhortan al Reino Unido a escuchar los llamamientos de la Asamblea General de las Naciones Unidas para reanudar el diálogo con Argentina sobre el tema y avanzar así en la solución definitiva de esta larga y penosa controversia", se agregó.

Anteayer, el canciller británico aseguró que los gobiernos de Brasil, Chile y Uruguay dijeron que no participarían de un "bloqueo económico" a las Malvinas

El funcionario del gobierno del conservador David Cameron afirmó que, tras "discusiones productivas y honestas con Uruguay, Chile y Brasil", funcionarios de esos países le aclararon que "no tienen intención de participar de un bloqueo económico".

En este escenario, el presidente de Bolivia sumó su voz en respaldo de la Argentina.

"Las Malvinas (son) de Argentina. Por eso nosotros apoyamos esta decisión del pueblo argentino, de su gobierno, de su presidenta", afirmó Morales, en declaraciones formuladas en Cochabamba.

Oficialistas y opositores celebran la decisión adoptada

Legisladores y dirigentes políticos celebraron la ratificación de Uruguay, Brasil y Chile de impedir que barcos con la bandera colonial de Malvinas ingresen a sus puertos.
  El senador socialista Rubén Giustiniani valoró como “altamente positiva” la decisión de los países del Mercosur de impedir el ingreso de buques británicos con bandera de la ocupación británica en las Malvinas.
  Giustiniani dijo que “Gran Bretaña se encuentra aislada al desconocer las resoluciones de la ONU” sobre Malvinas y constató la “solidaridad de los países de América Latina” con la Argentina.
  El diputado Carlos Kunkel (Frente para la Victoria) ratificó el reclamo argentino sobre Malvinas, “ante la presión que viene ejerciendo el Reino Unido para que los países del Mercosur dejen entrar barcos con bandera de las islas”.
  “La situación de agresión y de piratería por parte de Inglaterra perdura, pero nosotros debemos persistir con la política y mantener la defensa constante”, dijo Kunkel.
  Por su parte, el senador Daniel Filmus (FpV) interpretó las recientes declaraciones del canciller del Reino Unido “como un reconocimiento del gobierno británico de la unidad que se logró en el Mercosur respecto a la negativa de todos los gobiernos del bloque a dejar entrar a sus puertos buques con bandera ilegal”.
  “Ese reconocimiento lo tratan de disfrazar con una vuelta atrás que no existió, porque todos los cancilleres confirmaron que iban a cumplir estrictamente con esa decisión”, señaló el legislador.
  Según el diputado Carlos Raimundi (Nuevo Encuentro), “al desconocerse la bandera de Malvinas, implícitamente se está aceptando el criterio de que la autodeterminación de un pueblo colonialista no es un gesto democrático, como pretenden los británicos, sino que es una reafirmación del colonialismo”.
  “Estamos en una etapa de entendimiento entre países latinoamericanos que favorece no sólo políticas de integración sino una posición en la agenda global”, opinó Raimundi.
  A su vez, el diputado José Díaz Bancalari (FpV) consideró “anacrónica e inaceptable” la presión británica y estimó “incomprensible buscar un tema de discusión cuando el Mercosur y la Unasur fueron categóricos con respecto a los derechos de los argentinos” sobre Malvinas.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario