Maltrato de un inspector municipal
El jueves pasado, aproximadamente a las 17.45, fui víctima de un inspector de Tránsito que trataba de cumplir sus funciones en la esquina de Italia y Córdoba.

Jueves 28 de Abril de 2016

El jueves pasado, aproximadamente a las 17.45, fui víctima de un inspector de Tránsito que trataba de cumplir sus funciones en la esquina de Italia y Córdoba. Este señor, cuya identidad me fue impedida de comprobar, imposibilitó que estacionara mi vehículo en el sitio que dejaba otro vehículo obligándome a circular sin detenerme. Denuncio el abuso de poder, la extorsión explícita que le imprimió a la situación y la falta de coherencia en el accionar. No quise seguir circulando porque me asiste el derecho de estacionar en los sitios que la Municipalidad determina para el fin. Me obligó a retirarme y labró un acta por una infracción que desconozco ya que no me solicitó la documentación del vehículo ni mi identificación, sólo procedió a escribir y que según sus propias argumentaciones amenazantes, lo hizo porque soy una mal educada. ¿Desde cuándo las autoridades de Tránsito labran actas por dicho rubro? ¿Quién me imposibilita el cumplimiento de un derecho que me asiste en la vía pública? ¿Quién es para amenazar con un acta de infracción? ¿Quién aprovecha la supuesta vulnerabilidad de género en materia de conducción de vehículos? A quien corresponda, denuncio que fui privada caprichosamente de mis derechos, amenazada y sancionada por el agente que descarga la impotencia de su labor de esta manera. Sabemos que es muy difícil transitar por Rosario, que la planificación en materia parece ser incoherente e impropia de la visión a futuro, que las calles van quedando "chicas" por el crecimiento del parque automotor pero se achican aún más por los delirios de las disposiciones actuales, la permanente reducción de las mismas casi caprichosamente. Fui una nueva víctima del uso indebido de un uniforme.

Susana Dolber