Jueves 29 de Julio de 2010
El domingo pasado, mientras caminaba por calle Córdoba a la altura de Alsina, pude ver un carro de cirujas conducido por un grupo de tres chicos de 7 a 8 años de edad que castigaban cruelmente al caballo, a tal punto que el pobre animal, en su desesperación, se desplazaba zigzagueando por la arteria ocasionando un serio peligro para el tránsito. A pesar de las advertencias de los automovilistas y de los peatones que sufrimos tan doloroso cuadro de irracionalidad, los menores respondieron con burlas e insultos. Este tipo de situaciones es algo cotidiano en las calles de nuestra ciudad. Muchas veces he realizado denuncias policiales y reclamos a las autoridades municipales. Incluso conozco un interesante proyecto presentado por un concejal que busca regular la actividad del cirujeo en la ciudad e impedir el maltrato animal. Muchos ciudadanos hemos firmado para demostrar el apoyo a dicha iniciativa. Pero hasta que logremos como sociedad civilizada un abordaje piadoso y comprensivo a tan terrible situación, que afecta tanto a las familias excluidas del sistema económico como a los pobres animales de tiro, tendría que existir una respuesta por parte de las autoridades que pase por el rescate de los caballos que se encuentran sufriendo el maltrato de nuestros semejantes.
Mónica Pesci
hechicera560@hotmail.com