Maldito sistema
Podemos ya jubilar al viejo de la bolsa, leyenda urbana que asustaba a niños y no tan niños. Un nuevo villano ha nacido: "El sistema".  

Martes 11 de Diciembre de 2012

Podemos ya jubilar al viejo de la bolsa, leyenda urbana que asustaba a niños y no tan niños. Un nuevo villano ha nacido: "El sistema". En este mundo del capitalismo financiero, donde los bancos y la Bolsa financian inversiones ofreciendo la posibilidad de generar ganancias mediante la especulación, arbitrando diferencia entre tasas de interés y tipos de cambio, nosotros, los que lejos estamos de la especulación y de generar ganancias, que solo estamos obligados a ir al banco "para pagar" nos convertimos en víctimas de este sistema. ¿Quién es? ¿Dónde vive este nuevo cuco? Lo cierto es que aparece cada día dentro de los cajeros de los bancos, dentro de computadoras, en oficinas de correo, en locales de pagos ágiles, en oficinas públicas, en el supermercado. Un señor me dijo: "Yo creo que se alimenta de dinero, acaba de tragarse mi depósito". Otra señora me contaba que "el sistema" debe estar enfermo, porque se cae a cada rato. Otra dijo: "Creo que es un especulador porque hoy vence mi tarjeta y como El se acaba de caer, mañana pagaré con intereses". Y yo pienso que es cruel e inhumano, de los más malvados villanos de la historia. Burlón e invisible. ¡Cómo se debe reír de nosotros, los tristes mortales! Esperamos. Hacemos horas de colas, filas interminables, algunas derritiéndonos con el calor sofocante del verano, otras congelados con fríos y vientos polares. Esperamos a que el villano vuelva. Los que pueden correr, corren de banco en banco antes de que se caiga, otros solo se resignan a esperar. ¿Tiene vida propia? ¿Hay un dueño, digitador o programador de este monstruo? Si la respuesta es que hay alguien que lo programa, le pido en nombre de todos nosotros: los "temerosos y victimas", que le pongan un chip de piedad. Y si tiene vida propia, ¡basta de burlarse de nosotros!, tenemos miedo monstruo implacable. ¡No se caiga otra vez!

Bibiana Righi,
jbibirighi@hotmail.com