Mala atención en hospital
Verdaderamente me dio pena estar presente en radiología del Hospital Italiano. Me dio pena, no por las dos horas que esperé para sacarme una simple radiografía de un dedo, sino por el desprecio hacia el prójimo...

Jueves 31 de Enero de 2013

Verdaderamente me dio pena estar presente en radiología del Hospital Italiano. Me dio pena, no por las dos horas que esperé para sacarme una simple radiografía de un dedo, sino por el desprecio hacia el prójimo que tiene el personal tanto de recepción como los que realizan los estudios. Si el personal de recepción pensara que alguna vez llegaría a viejo y lo tratarían así, ya estaría cambiando su forma de interactuar por una manera cordial. Nosotros, los pacientes, no tenemos por qué saber o suponer qué papelería debe presentarse, tampoco estamos obligados a saber donde se sacan los turnos para los diferentes estudios. Intenten no ladrar por favor, esbocen una sonrisa, no hagan levantamientos de hombros como hacíamos cuando éramos chicos con el “No me importa”. Tengan un poco de don de gente, ustedes estarán saturados de trabajo, quizás mal pagos (dije quizás), tal vez estén agotados porque aun no tomaron vacaciones, pero eso no les da derecho a tratar de esa manera a las personas, que no asisten por hobby al hospital. Ellos van, soportando distintas dolencias, creo que diferentes a las de ustedes. En 40 minutos exactos de reloj, nadie llamó a algún paciente para sacar una placa, eso sí se veían tertulias de tres o cuatro, mensajitos de textos, y hasta pasaban con el Facebook abierto casi llevándose las puertas por delante. Una mujer postrada desde hace quince días, recibió un turno para una resonancia recién para abril…, si llega a abril. En fin, supongo que todos los habitantes de este sector no serán los únicos culpables, de pertenecer a este perverso sistema. Si están mal pagos les recomiendo que se busquen otro empleo, pero eso no les otorga la potestad para trabajar mal. Yo conocí a un Hospital Italiano cuya atención era verdaderamente de lujo, yo conocí un Hospital Italiano con otra calidad de gente, con un nivel de excelencia de una institución centenaria en esta ciudad. Quizás la globalización, el estrés, la economía o la vorágine de estos tiempos, nos lleva a preocuparnos por nosotros mismos sin importarnos el mirar a quien, pero siempre está la posibilidad de generar un cambio, solo depende de nosotros. Igualmente el cambio en este caso se debe generar, de arriba hacia abajo.

Jorge Marcote
DNI 13.093.744