Mala atención en la frontera uruguaya
Este domingo 10 de enero, luego de pasar ocho días maravillosos en Uruguay, me dispuse luego de manejar casi seis horas a cruzar la frontera de regreso a la Argentina por el Puente Internacional Artigas, que une Paysandú y Colón.

Jueves 14 de Enero de 2010

Este domingo 10 de enero, luego de pasar ocho días maravillosos en Uruguay, me dispuse luego de manejar casi seis horas a cruzar la frontera de regreso a la Argentina por el Puente Internacional Artigas, que une Paysandú y Colón. Como ocurre habitualmente, nos encontramos con una fila de 40 vehículos a las 12 horas, esperando a pleno sol, con 32 grados de temperatura y varios grados más sobre la ruta, al aguardo de que alguien nos tuviera en consideración. Pasada media hora de espera, ya eran las 12.30, me dirigí a la Aduana uruguaya para plantearles que se hacía insoportable esperar en dichas condiciones. En mi caso me acompañaban mi esposa, mi hija y una amiga sufriendo el calor. Pero además se encontraban en la cola embarazadas, bebés, niños pequeños y ancianos. Para mi sorpresa solamente una ventanilla atendía a quienes intentábamos regresar, con un gendarme argentino en la misma. La primera funcionaria con la cual hablé, me respondió: "Ingresa mucha gente desde Argentina (había tres cabinas habilitadas). No tenemos lugar. La culpa la tiene el corte de Gualeguaychú". Finalmente se fue sin brindarme una respuesta coherente. En la cabina donde realizamos el trámite, optaron por decirme que me queje a sus superiores y me cerraron la ventana. Es una pena que no se pueda prever una mayor afluencia de turistas y el lógico incremento en los trámites. Cómo no se pueden instalar más PC's o notebooks y habilitar otros carriles.

Osvaldo A. Salomón DNI 12336910, Chabás