Jueves 01 de Octubre de 2009
El pasado sábado un grupo de hinchas de Rosario Central pasamos un mal momento. En el ingreso a la cancha, por calle Luis María Drago, se encontraba la policía con los perros y haciendo abuso de autoridad nos tiraron los perros encima, tratando de imponer orden. Nos pusieron a todos apretados contra la pared. Creo que eran ellos los que estaban mal organizados para el manejo del ingreso al estadio. Uno de los agentes detuvo a uno de los simpatizantes, porque le planteaba por qué le echaba el perro encima, y en un acto de locura generó una revuelta y lo detuvieron al pibe. El policía estaba con un perro doberman negro, el único doberman que estaba por la calle Drago. Desde mi punto de vista, tendrían que replantear el operativo. Si dejan que los simpatizantes vayan entrando a medida que llegan al perímetro del estadio, como sucedía en muchos partidos anteriores, no habría tantos problemas. Debido a este operativo nos comimos 45 minutos de cola afuera. Llegamos a las 14 para entrar tranquilos y tuvimos que pasar un mal momento.
Norberto de Miguel,
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