Mal gesto de un policía
A veces uno se pregunta por qué la policía deja tanto que desear. Un pequeño incidente diario muestra un poco más de la miseria argentina. El jueves 30 de septiembre, alrededor de las 17, me disponía a retirar a mis hijos del jardín...

Martes 05 de Octubre de 2010

A veces uno se pregunta por qué la policía deja tanto que desear. Un pequeño incidente diario muestra un poco más de la miseria argentina. El jueves 30 de septiembre, alrededor de las 17, me disponía a retirar a mis hijos del jardín de infantes cuando veo que en la cuadra en la que vivo, Entre Ríos al 1500, había ocurrido un accidente o había alguien descompuesto: había una ambulancia, patrulleros y motos de policía. Cuando me acerco era un menor de edad al que estaban atendiendo, que llevaba su bicicleta cargada de cartones. Se me ocurrió que si se lo llevaban para hospitalizarlo perdía el trabajo del día, motivo por el cual me acerqué a ofrecer mi cochera para que los guardara. Mientras el joven era revisado por un médico le ofrecí a un policía el servicio y me contestó de muy mala manera que no era importante eso, que siguiera mi camino. Al rato me entero de que el joven fue golpeado por un móvil policial y por eso sufrió el accidente. ¿Habrá sido ese el motivo por el cual el policía me contestó tan mal? Yo estaba ofreciendo algo de buena fe a un extraño. ¿Será que estaba nervioso, sería el conductor? Nunca lo sabré. A los 10 minutos, antes de que se retiraran los móviles, la ambulancia, las motos, etcétera, pasó otro cartonero y se llevó todo. Se “ganó” el trabajo de un menor que en vez de estar tirado drogándose como hacen muchos chicos marginales, había salido a buscar cómo hacerse una moneda. Realmente hay que saber diferenciar: policías como los de hoy hacen que los ciudadanos luego hagamos críticas negativas. Espero que el ciclista haya sufrido lesiones leves y esté en su hogar.


Valeria Romano,
valeromano@gmail.com