Jueves 20 de Mayo de 2010
En el marco de la VI cumbre de jefes de Estado de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, la presidenta Cristina Fernández convocó una vez más al Reino Unido a discutir la soberanía de las islas Malvinas. De inmediato la nueva administración inglesa de David Cameron emitió un comunicado donde señala que "no puede haber negociación" hasta tanto los propios isleños (los ocupas) lo deseen y que el Reino Unido "no tiene dudas" sobre su soberanía. La verdad que el flamante gobierno con esta actitud demuestra que seguirán con la misma política colonialista de siempre. Para los que usurparon nuestras islas hace más de 170 años no existen las resoluciones de las Naciones Unidas ni les interesa ajustarse al derecho internacional. Ya nada puede sorprender al mundo sobre la manera de manejarse de un gobierno más de los flemáticos ingleses que dicen no tener dudas sobre la soberanía de unas tierras ubicadas a sólo 14.000 kilómetros de su casa. Si a una primera ministra de Gran Bretaña no le tembló el pulso para ordenar destruir la vida de cientos de compatriotas que viajaban a bordo del crucero General Belgrano estando fuera de la zona de exclusión, como tampoco enviar a los gurcas a masacrar soldados argentinos, no podemos ser tan ingenuos de creer que sus sucesores van a aceptar negociar. No se pueden sentar a negociar nada porque saben que no los asiste la razón. Por desgracia no se puede esperar nada de un país que en pleno siglo XXI viola las reglas constantemente con un caradurismo indignante.
Daniel Ciúffoli,
daniciu@hotmail.com
DNI 14.392.756