Magallanes, una región gasífera en estado de rebelión

Martes 18 de Enero de 2011

El paro general en la región chilena de Magallanes contra el alza de precio del gas se mantenía ayer por sexto día, pese a la advertencia del gobierno de aplicar la ley de seguridad del Estado contra quienes bloqueen calles o caminos. Aunque algunos comercios reabrieron sus puertas en Magallanes y varias entidades, como la Asociación de Turismo -sector muy afectado por el paro- se despegaron de la protesta, los piquetes y otras medidas de presión se mantienen.

La región de Magallanes, productora de gas y donde este combustible está fuertemente subsidiado, protesta contra la subida del 16,8% decretada por el gobierno —que redujo después el alcance a sólo el 3%— y ofreció mantener ese precio hasta octubre y negociar a largo plazo. La Asamblea Ciudadana de Magallanes, convocante del paro y que aglutina a diversas organizaciones gremiales y sociales, rechazó esa oferta, con lo que las negociaciones quedaron rotas la noche del sábado. Luego llegó la amenaza gubernamental de aplicar la ley de seguridad, que fue criticada por legisladores nacionales de la región. Ayer, el nuevo ministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, viajó a la zona junto al subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, y se reunió con dirigentes locales.

Entretanto, entre la noche del domingo y madrugada del lunes hubo nuevas manifestaciones y algunos disturbios en Punta Arenas, donde dos carabineros resultaron lesionados.