Jueves 06 de Mayo de 2010
El mayorista farmacéutico Gabriel Brito, aportante a la campaña presidencial de Cristina Kirchner, quedó ayer detenido en la causa de la mafia de los medicamentos bajo la acusación de intentar extorsionar a otros sospechosos para no involucrarlos ante la prensa.
Al salir de una dependencia policial donde fue revisado, Brito aseguró que es "inocente" y se calificó como "el único preso político de este gobierno".
Fuentes judiciales indicaron que será indagado mañana para exhibirle las pruebas en su contra por los delitos de asociación ilícita y extorsión.
Brito emitió en 2007 cheques por 310 mil pesos que se destinaron a la campaña presidencial de la actual mandataria desde la compañía Global Farmacy, que auditaba empresas farmacéuticas, entre ellas la del procesado y detenido Néstor Lorenzo, dueño de la droguería San Javier.
Brito había dicho en algunos medios periodísticos que "le había dado cheques en blanco al empresario Néstor Lorenzo" y que ese empresario era el encargado de confirmar esos pagos en el Ministerio de Salud para "hacer un favor a Héctor (Cappaccioli, entonces secretario de Servicios de Salud y recaudador de la campaña) para que quede cubierto".
En tanto, el juez Oyarbide ordenó detener a Brito ayer a la mañana bajo la acusación de asociación ilícita y extorsión,en su casa del country Los Rosales, del partido bonaerense de Esteban Echeverría.
Está acusado de presunta asociación ilícita y extorsión a empresarios en la causa por la venta de remedios adulterados o apócrifos, una estafa al Estado por cobrar tratamientos que nunca se hicieron y el posible lavado de dinero.
En esta causa permanece arrestado el secretario general del gremio bancario, Juan José Zanola, aunque ayer el fiscal Luis Comparatore autorizó su detención domiciliaria. l (DYN)