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Maduro rechaza la mediación de la OEA y rompe relaciones con Panamá

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rompió ayer "relaciones políticas y diplomáticas" con Panamá y congeló los nexos comerciales con ese país por haber propuesto una reunión en la...

Jueves 06 de Marzo de 2014

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, rompió ayer "relaciones políticas y diplomáticas" con Panamá y congeló los nexos comerciales con ese país por haber propuesto una reunión en la Organización de Estados Americanos (OEA) para debatir el tema de las protestas que afectan al país sudamericano, que ya causó 19 muertos. "He decidido romper relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno actual de Panamá y congelar todas las relaciones comerciales y económicas desde este momento", dijo Maduro en la tarde de ayer, durante un acto por el primer aniversario del fallecimiento del ex presidente Hugo Chávez.

El mandatario hizo esas declaraciones después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) anunciara que su Consejo Permanente analizará hoy la situación de Venezuela a pedido de Panamá y de que su secretario general, José Miguel Insulza, sugiriera la posibilidad de enviar una misión al país. Maduro sin embargo, ya a mediodía había advertido que estaba "evaluando dar en las próximas horas una respuesta muy contundente a un gobierno lacayo de derecha que está conspirando abiertamente contra la patria venezolana", sin identificarlo. "Nadie va a conspirar impunemente contra nuestro país para pedir una intervención contra nuestra patria", subrayó en el Cuartel de la Montaña, donde descansan los restos de Chávez.

Maduro tuvo duras palabras hacia su colega panameño, Ricardo Martinelli, a quien llamó "lacayo, rastrero", y aseguró que con una campaña internacional contra Venezuela se pretende "justificar lo injustificable". "Hay una maniobra por parte del gobierno de Estados Unidos en conchupancia (asociación) con un gobierno lacayo, de un presidente que en los próximos meses se va, un presidente de derecha que no es digno de su pueblo, que ha estado activamente obrando contra Venezuela, creando condiciones para que la OEA y otros organismos intervengan nuestro país. Se trata del presidente de Panamá", dijo.

Fuerte crítica. También arremetió contra otros funcionarios de ese país, al decir que tomó la decisión de romper las relaciones "frente a la conspiración abierta del canciller panameño (Francisco Alvarez de Soto) y del embajador de Panamá en Washington (Mario Jaramillo)". Al respecto, el presidente panameño se declaró sorprendido por la decisión de su colega de Venezuela, Nicolás Maduro, de romper la relación diplomática bilateral y congelar los vínculos comerciales y económicos. "Sorprende decisión del gobierno de Venezuela. Panamá sólo anhela que ese hermano país encuentre la paz y fortalezca su democracia", escribió Martinelli en su cuenta de Twitter.

Al mediodía, durante el desfile cívico militar con que se recordó a Chávez en otra zona de Caracas, Maduro había avisado que respondería con fuerza y contundencia a cualquier intento de cualquier gobierno de América de meterse en los asuntos internos de Venezuela. Lo hizo acompañado de los presidentes de Bolivia, Evo Morales; de Cuba, Raúl Castro; y de Nicaragua, Daniel Ortega, entre otros. "Fuera la OEA de acá por ahora y para siempre. Nuestro camino es el sur, la Celac, la Unasur, el Alba", dijo el jefe del Estado, ratificando lo que su canciller, Elías Jaua, señaló en varias ocasiones, en el sentido de que Venezuela no precisaba mediación de ningún país ni organismo, pero sí estaba promoviendo una reunión de Unasur para analizar la situación.

Más tarde, la OEA informó que su Consejo Permnente celebrará hoy, a puertas cerradas, la sesión extraordinaria que canceló a último momento la semana pasada. El objetivo de esa reunión es considerar la solicitud de Panamá para que se convoque a una reunión de consulta de cancilleres de los países miembros para tratar la situación de Venezuela, donde las protestas que se registran desde el 6 de febrero dejaron 19 muertos, al menos 263 heridos y centenares de detenidos, según datos oficiales.

Misión internacional, en duda. Maduro también criticó unas declaraciones del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien sugirió enviar a Venezuela una comisión para revisar la situación del país, luego de tres semanas de protestas contra el gobierno. Instó a Insulza a "quedarse quieto y no se meta con quien no lo ha llamado", pues Venezuela "no ha solicitado un debate sobre su situación interna en la OEA". "Estaría loco. La OEA es un organismo moribundo, con 60 años de historia de intervenciones y de dictadura. Oigalo bien, si alguno se lo dice a Insulza, y al gobierno de Estados Unidos: no hemos solicitado ninguna comisión de la OEA, no vamos a aceptar ninguna comisión en el Consejo Permanente", dijo.

Agregó que en caso de que llegara a "autonombrarse" una delegación de la OEA para venir a Venezuela, tendría que entrar clandestinamente al país, pues a "Venezuela no la pisa ninguna delegación de la OEA sin nuestra autorización". Al respecto, Insulza expresó que no creía que "haya habido una interrupción de la democracia" en Venezuela y agregó que el envío de una misión del organismo a ese país "sería útil" sólo si el gobierno y la oposición estuvieran de acuerdo con ella.

Protestas. Mientras tanto, Caracas, Maracaibo y Valencia —las tres ciudades más grandes del país— amanecieron con grandes zonas llenas de barricadas y piquetes. Grupos de oposición —desoyendo la instrucción oficial de la opositora Mesa de Unidad Democrática de no hacer actividades durante la jornada, "para respetar los sentimientos de una parte del país"— bloquearon calles y avenidas de la capital para impedir o entorpecer los desplazamientos de los mandatarios, en particular, del cubano Raúl Castro, a quien señalan como mentor del régimen bolivariano. Muchas vías de Caracas, sobre todo de sus zonas de clase media, amanecieron cerradas con barricadas rudimentarias.

Aunque los pocos invitados internacionales —que incluían al vicepresidente argentino, Amado Boudou, y el representante especial del gobierno brasileño, Marco Aurelio García— alcanzaron sin inconvenientes el lugar del desfile, Maduro denunció los intentos de sabotaje por parte de "remanentes de esos grupetes fascistas" en cuatro ciudades, incluida "la Gran Caracas". Dijo que la conspiración había sido derrotada y se congratuló por la detención de "varios jefes de las guarimbas violentas".

Como producto de enfrentamientos entre manifestantes y efectivos de la Guardia Nacional (policía militar), el canal Globovisión reportó tres heridos en Maracaibo y el diario Ultimas Noticias, otros tres heridos y siete detenidos en Carrizal, municipio del Estado Miranda.

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