Sábado 18 de Mayo de 2013
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguradó durante un acto que tiene "identificados, con cédula de identidad", a los "900.000 compatriotas" que no lo votaron en las elecciones presidenciales del 14 de abril y que habían votado por Hugo Chávez en las presidenciales del 7 de octubre del año pasado. La oposición denunció la manipulación de información electoral supuestamente confidencial por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) que está detrás de la revelación del presidente, que además sonó como una clara amenaza hacia esos "compatriotas" que no lo eligieron. El CNE, formalmente independiente, es de hecho subalterno al Ejecutivo chavista. La revelación de Maduro parece confirmar las denuncias de la oposición y diversas ONG internacionales sobre las irregularidades que plagaron las elecciones del 14 de abril, cuando Maduro se impuso por algo más de 200.000 votos, según el CNE, al líder opositor Henrique Capriles. Este y toda la oposición denunciaron fraude y presentaron un recurso ante el CNE y luego ante la Justicia.
Son "900.000 compatriotas, 900.000, ya los tenemos, con cédula de identidad y todo", aseguró Maduro, esbozando una sonrisa mientras miraba de frente a la cámara y a sus simpatizantes ataviados con la camisa roja que identifica al chavismo. "Eso significó que la brecha fuera más corta", entre él y Capriles, agregó. El señalamiento de Maduro viola el derecho al voto secreto y suena como una abierta amenaza a esos votantes que le dieron las espaldas.
Maduro hizo estas declaraciones durante un discurso pronunciado en el estado de Barinas, una baza electoral del chavismo y lugar de nacimiento de Hugo Chávez. La declaración llega en un momento en el que Maduro intenta explicar por qué se registró una diferencia tan ajustada entre los votos que logró en los comicios y los que obtuvo Henrique Capriles. Desde el 14 de abril, Maduro y su gobierno buscan dejar atrás las denuncias de la oposición, pero no pueden obviar la escasa diferencia electoral que logró. Apenas seis meses antes, y ya gravemente enfermo de cáncer, Hugo Chávez logró esos 900.000 votos extra sobre Capriles, al que venció por 55 por ciento a 44 por ciento. La pérdida de votos de Maduro cayó como un balde de agua helada en el chavismo, que esperaba beneficiarse en las urnas del efecto "heredero", dado que en vida Chávez señaló al entonces canciller como su candidato a sucederlo. Además, la enorme oleada emocional que produjo en las masas chavistas la muerte de su caudillo parecía anticipar una marea de votos para Maduro, quien hizo una campaña en la que citó miles de veces a su antecesor, del que se dijo "hijo". Sin embargo, ganó por apenas 50,61 por ciento de votos contra 49,12 por ciento de Capriles.
Desde la cita electoral, los opositores de la MUD se han negado a reconocer la victoria de Maduro en las urnas, lo que ha llevado al presidente de la Asamblea Nacional (el Parlamento unicameral) a negarles el uso de la palabra en la cámara. Ante la protesta de los legisladores opositores, varios de ellos recibieron una brutal golpiza por parte de militantes del chavismo. El grave episodio ocurrió en el aula misma, lo que no registra antecedentes en la historia política venezolana.
Capriles y la MUD han reclamado que se realice un recuento manual de todos los votos registrados en los comicios del 14 de abril. Pero el CNE no ha accedido a esta solicitud, aunque realiza actualmente una auditoría de un porcentaje de más del 50 por ciento de las mesas.
Divisas. En el orden económico, Nicolás Maduro anunció que reactivará el sistema de subasta de divisas, que fue suspendido hace casi dos meses. Se reactivará el Sistema Complementario para la Adquisición de Divisas (Sicad) para las empresas que necesitan materia prima e insumos. La primera y única subasta de dólares del Sicad se realizó el pasado 27 de marzo, pero el sistema fue suspendido sin explicaciones. El Sicad debía funcionar en forma paralela al anterior sistema , la estatal Comisión de Administración de Divisas (Cavidi). El Sicad reemplazó al Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme), que era usado para comprar dólares a través de bonos de deuda. Su suspensión agravó la carestía de bienes importados que sufre Venezuela.