Madrinazgo presidencial
El pasado 23 de agosto, en la Maternidad Martín de nuestra ciudad, la señora Andrea Romero tuvo a Natanael, su séptimo hijo varón y pedirá que la presidenta de la Nación sea la madrina...

Jueves 30 de Agosto de 2012

El pasado 23 de agosto, en la Maternidad Martín de nuestra ciudad, la señora Andrea Romero tuvo a Natanael, su séptimo hijo varón y pedirá que la presidenta de la Nación sea la madrina del bebé. La ley de Padrinazgo Presidencial (N° 20.843) establece que el matrimonio que tenga un séptimo hijo de un mismo sexo puede optar por el padrinazgo del presidente de la Nación. Al ahijado se le entrega una medalla de oro, un diploma y una beca de estudios. ¿Su origen? En Rusia de los zares existía el mito de que el séptimo hijo varón sería —al llegar a la adolescencia- un "hombre lobo" (acá llamado "lobizón") y la séptima hija mujer sería una bruja. Desde la época de Catalina la Grande se otorgaba el padrinazgo imperial que se creía brindaba mágica protección impidiendo estas transformaciones. El mito llegó a nuestro país con los inmigrantes y se radicó tan fuerte que los séptimos hijos del mismo sexo eran abandonados, dados en adopción o asesinados. El 8 de octubre de 1907 nació en Coronel Pringles (provincia de Buenos Aires) José Brost, séptimo hijo varón de Enrique Brost y Apolonia Holmann, pareja alemana que había estado radicada en Rusia, quienes pidieron por carta al presidente José Figueroa Alcorta que fuera el padrino del niño, lo que fue aceptado y así nació una costumbre que en 1973 el presidente Juan Domingo Perón legalizó a través del decreto N° 848. En 1974 -presidencia de María Estela Martínez de Perón- salió la ley, que extendió el beneficio a la séptima hija mujer (había quedado fuera de la tradición) y estableció el "madrinazgo presidencial". Estas ceremonias se suspendieron a partir de junio de 2001 por falta de presupuesto para las medallas (al principio pesaban 72 gramos y luego 10 gramos, aunque siempre de oro 18 quilates) ni para las becas escolares y se reanudaron durante la presidencia de Néstor Kirchner. En marzo de 2008 la presidenta Cristina Fernández "amadrinó" a su primer ahijado, Máximo Orlando Oviedo, nacido en La Plata el 11 de febrero de ese año. Ahora bien, luego del bautismo, ¿existe un vínculo afectivo y un mínimo contacto esperado entre un padrino o madrina y su ahijado?

Carlos Alberto Parachú
DNI 6.012.558