Miércoles 25 de Febrero de 2009
Gastón Machín colmó su paciencia y decidió intimar a Newell’s a que le abone su abultada deuda salarial. El rubio mediocampista había aceptado cobrar el incumplimiento absoluto del semestre anterior (gestión de Eduardo López) a largo plazo a la par de sus compañeros, pero la sangre llegó al río cuando en los meses de diciembre y enero la actual comisión le abonó menos de la mitad de lo que debía percibir. Esta fue la gota que rebasó el vaso y hoy Machín está entrenando sólo en Buenos Aires a la espera de que se defina su futuro. "En Newell’s hasta me deben el alquiler del departamento. Se puede decir que yo pagué para jugar y para ir a entrenar. Como todo trabajador necesito cobrar porque no vengo de jugar diez años en Europa", expresó ayer en diálogo con este diario.
"Llegué a esta situación límite cuando sentí que me faltaron el respeto en el momento de ir a cobrar. Yo a esta comisión no le reclamé la deuda de la época de López porque la iba a percibir junto a mis compañeros. Pero ahora en diciembre y enero en vez de darme diez me dan tres porque me dicen que no hay plata y no me pueden pagar. Es lo mismo que te digan que te vayas. Es como que no te necesitan. Yo quiero jugar porque me siento cómodo en Newell’s. En poco tiempo aprendí a querer al club. Acá hay un grupo hermoso y cuando no cobrábamos sacamos al equipo adelante", enfatizó.
Machín indicó que "si cobraba diciembre y enero completo no pasaba nada. Yo no me quiero ir de Newell’s. Uno se mata entrenando y al final se encuentra con que le dan la espalda. Ahora intimé al club para que me pague. No sé que va a pasar con mi futuro".
Machín no se cansó de repetir: "Desde el primer momento tuve la mejor predisposición con la actual comisión. Pero ahora en diciembre y enero no me pagaron el sueldo completo y es como que me tomaron de boludo. Estoy pagando para ir a entrenar".
El ex Independiente, que llegó a préstamo a Newell's, indicó que "sin duda que a uno le gusta ser titular y el futbolista argentino prefiere jugar que cobrar. En diciembre podría haberme ido por falta de pago. Pero Sensini me pidió que me quede. El técnico decide quién juega y el Gordo (Mauricio Sperduti) anda bien por eso respeto la decisión. Incluso tengo una excelente relación con él. Me gustaría estar entrenando con mis compañeros. En Newell's cuando me tocó jugar creo que lo hice bien".