Más de cuatro toneladas de efedrina, el mayor decomiso de la historia
Unas 4,2 toneladas de efedrina, valuadas en 40 millones de dólares, fueron secuestradas ayer en depósitos fiscales de la zona del puerto de Buenos Aires y el partido bonaerense de Avellaneda, por personal de la AFIP-Aduana y la policía bonaerense. El procedimiento fue ordenado por el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, quien tiene a su cargo la causa en la que se investigan la compra venta ilegal de efedrina, un componente utilizado para el procesamiento de drogas sintéticas como la metanfetamina y el éxtasis.  

Jueves 13 de Agosto de 2009

Buenos Aires. — Unas 4,2 toneladas de efedrina, valuadas en 40 millones de dólares, fueron secuestradas ayer en depósitos fiscales de la zona del puerto de Buenos Aires y el partido bonaerense de Avellaneda, por personal de la AFIP-Aduana y la policía bonaerense. El procedimiento fue ordenado por el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez, quien tiene a su cargo la causa en la que se investigan la compra venta ilegal de efedrina, un componente utilizado para el procesamiento de drogas sintéticas como la metanfetamina y el éxtasis.
  Los operativos se realizaron en un depósito fiscal de la firma Murchison, ubicado en Ramón Castillo y Obligado, donde se encontraron unos 3.100 kilos y en otro de la empresa Gemex, en Ramón Castillo y calle 14, ambos del barrio porteño de Retiro.
  También se secuestraron unos mil kilos en un depósito fiscal de la firma Megatón, ubicado en Sarmiento al 1200 de la localidad de Gerli, partido de Avellaneda.
  
Los mexicanos. El superintendente de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense, Norberto López Camelo, explicó que los allanamientos realizados ayer respondían a la investigación iniciada hace un año “a partir del procedimiento en Ingeniero Maschwitz, donde fueron detenidos unos diez ciudadanos mexicanos”.
  En esa misma causa se encuentra con procesamiento firme el rosarino Mario Roberto Segovia como presunto abasteceder de efedrina a carteles mexicanos.
  López Camelo comentó que la efedrina secuestrada, que es originaria de la India, “puede tener relación con la que hallaron en Ezeiza”, en un procedimiento realizado a principios de año.
  Por su parte, el Director de Investigaciones de la Aduana, Mario Crespo, comentó que la efedrina se encontraba en los depósitos “en situación de rezago, desde más o menos seis meses”.
  El funcionario señaló que la mercadería “ubicada dentro de tambores, no estaba disimulada ya que figuraba como efedrina” y remarcó que “vino dirigida a plaza, para ser destina al mercado local, pero no había sido despachada”.
  Al ser consultado si por el tiempo que la efedrina permaneció en los depósitos fiscales hubo una falla en los controles, Crespo respondió: “No, para nada. En el sistema una vez que ingresa una mercadería el importador tiene una cantidad de tiempo para despacharla y se encuentra en situación de rezago”.
 Aunque Crespo no pudo confirmarlo, fuentes de la investigación creen que este cargamento fue adquirido, al parecer sin declarar, por la Droguería Unifarma S.A el año pasado, en la época que se desbarató el laboratorio de metanfetamina en Ingeniero Maschwitz.
  
Vieja conocida. Desde entonces, los pesquisas contaron con el dato de este ingreso de efedrina al país y la buscaron durante todos estos meses en distintos allanamientos.
  Unifarma, que fue allanada varias veces, es investigada ya que tres de los detenidos por la denominada “ruta de la efedrina”, Claudio Mancuso y los hermanos Héctor y Guillermo Salomón, le compraron distintas cantidades de ese precursor químico.
  El ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, afirmó que “se sabía que estaba en depósito, que no tenía dueño, que nadie lo había reclamado desde septiembre del año pasado y finalmente se produjo el secuestro”.
  
Un negocio. El funcionario consideró que “este es el negocio de la muerte, más allá que pueda haber defensores de manipulaciones. Yo celebro que esta investigación haya ocurrido, porque esto fue lo que ha llevado finalmente a que la manipulación de precursores químicos tenga un control”.
  En relación a la gran cantidad de efedrina ingersada, el titular de la cartera de Seguridad bonaerense, aclaró que “esto sucede porque en ese tiempo todavía no estaba penalizada la manipulación de precursores químicos”.

Antecedentes de despachos que no llegaron a embarcar

22 de abril de 2008: la Aduana incautó 77 kilos de efedrina que iban a México. La maniobra fue desbaratada en dos operativos realizados en el aeropuerto de Ezeiza y en el centro de Buenos Aires. Los responsables del ilícito quisieron burlar los controles aduaneros al declarar a la exportación de efedrina como materiales para la construcción.

Mayo de 2008: la Policía Federal incautó un cargamento de 630 kilos de efedrina que había sido disimulado en una partida de 12 toneladas de azúcar en bolsas. El destino de la sustancia química era México y el secuestro fue en un depósito fiscal porteño.

11 de febrero de 2009: un cargamento de 2.000 kilos de efedrina que habían sido abandonados por una empresa farmacéutica fueron secuestrados en el aeropuerto de Ezeiza. Télam)