Lunes 02 de Febrero de 2009
Al menos 113 personas murieron en Kenia en un infierno de llamas que se produjo por la explosión de un camión cisterna que había volcado y del que la gente intentaba extraer combustible, informaron ayer funcionarios del país.
Un portavoz provincial afirmó que en el lugar del accidente se encontraron 91 cadáveres, y que hay otros 20 en una morgue de Molo, en el central valle del Rift. La mayoría de las víctimas son mujeres y niños, algunos tan quemados que están irreconocibles.
Se teme que aumente aún más el número de muertos ya que hay otros 200 heridos. El jefe de policía Hassan Noor Hassan pidió 150 sacos para cadáveres.
"En el bosque hay más cuerpos", dijo un policía. Los muertos son personas que se acercaron a robar combustible al camión. "Sus ropas estaban mojadas con gasolina, y los bidones explotaron en sus manos. No tuvieron posibilidades de escapar al fuego".
También fueron alcanzados por la bola de fuego conductores que iban en vehículos que pararon en el lugar del accidente. Entre estas víctimas habría niños que iban en un autobús escolar.
Más de 150 personas resultaron heridas, algunas de gravedad. Los que sufrían las peores lesiones fueron llevados en helicóptero al hospital en Nairobi.
El infierno se desencadenó anteayer cuando el camión con nafta volcó y comenzó a derramar el combustible en la calle. Cientos de personas corrieron al lugar con bidones. La policía y otras fuerzas de seguridad intentaron cercar la zona, y según testigos algunos agentes exigieron dinero a cambio de dejar a la gente llevarse combustible. Un testigo dijo que hubo una pelea entre los habitantes de un pueblo y policías. Es posible que alguien causara la tragedia con un fósforo que arrojó a la nafta derramada.
El vicepresidente keniano, Kalonzo Musyoka, pidió calma a la población en un mensaje televisivo. El primer ministro, Raila Odinga, visitó ayer el lugar con varios ministros. "Esto es un golpe terrible para Kenia", dijo, y llamó a quienes sean testigos de accidentes similares a mantenerse lejos de los camiones cisterna.
Ayer había aún 47 personas desaparecidas. Los familiares intentaban identificar a los suyos entre los cadáveres carbonizados.
La tragedia se produce sólo unos días después del incendio de un supermercado en la capital, Nairobi, el miércoles pasado, que se cobró al menos 26 vidas, aunque la cifra podría aumentar, ya que se teme que haya otras 47 personas sepultadas entre las ruinas. (DPA)