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Luis Juez: "Si el FAU no cambia, va a mirar el partido arriba del alambrado"

Abogado. Ex intendente de la ciudad de Córdoba. Fundador del Partido Nuevo, integrante del Frente Cívico. Actualmente es senador nacional y se postula a la Gobernación cordobesa para el 2015.  

Martes 14 de Octubre de 2014

El senador nacional Luis Juez reclama que el Frente Amplio Unen (FAU) recupere la capacidad de sorprender como lo hizo en el momento de su conformación porque, de lo contrario, "terminará colgado del alambrado mirando cómo (Daniel) Scioli y (Sergio) Massa disputan el partido". Juez defiende una construcción más amplia, como la que intenta poner en práctica en Córdoba. "No le escondo la cola a la jeringa: incluyo al PRO", grafica con su habitual extroversión.

En una entrevista con La Capital, el ex intendente de la capital cordobesa asegura que José Manuel de la Sota terminará jugando con el kirchnerismo y sostiene que el gobierno nacional sobreactúa "hasta el ridículo". Cuando se le pregunta cómo es convivir con el procesado vicepresidente Amado Boudou en la Cámara alta, Juez contesta: "Convivir con Boudou en el Senado es más insoportable que tener a mi suegra en casa un fin de semana".

—¿Se está quedando el FAU en una línea de retaguardia camino a las elecciones de 2015?

—Me niego a discutir temas de candidaturas en estas circunstancias, cuando la gente está penando por otras realidades. Hoy la agenda no está en quién será el candidato en octubre del año que viene, hoy la necesidad de los argentinos pasa por otro lado. Estas operaciones que hay en la superficie son para los aparatos políticos que tienen capacidad de instalar encuestas. Lo que el FAU debe encontrar es una construcción que se convierta en atractiva para el electorado y que pueda competir con la cara de una misma moneda que es Scioli compitiendo contra Massa. Hay que limar asperezas. En una Argentina tan convulsionada, con el kirchnerismo que ha decidido llevar hasta la histeria el relato, hasta convertirlo en un relato salvaje, para quedarse con su electorado, hablar de candidatos es darles de comer bombones a los chanchos.

—¿Cree que habrá cambios en las grillas de candidatos?

—Va a haber tantas modificaciones hasta el año que viene que tenemos que concentrarnos en la construcción más que en la medición.

—Pero usted dijo recientemente que "al FAU no lo mira nadie".

—En FAU tenemos que animarnos a mantener al tope de las expectativas el interés que generamos en diciembre pasado, cuando pateamos el tablero y movimos el escenario político. A partir de allí apareció una esperanza que rápidamente se fue diluyendo, porque no fuimos capaces de administrar nuestras propias contradicciones. Ahora, tenemos que hacer lo que se hace en el fútbol, movernos para que no nos coma la marca.

—¿Cree que es necesario que el FAU amplíe ya su primaria incorporando al PRO?

—Es un debate que no hay que descontar. Le digo esto: De la Sota está trabajando en una liga de gobernadores para después de sacarle al gobierno nacional la plata de los aguinaldos de diciembre para poder trabajar sobre la candidatura presidencial de Scioli. El kirchnerismo se posiciona para quedarse con un tercio del Parlamento, porque no tiene candidato a presidente. Todos están llevando adelante una estrategia menos el FAU, menos nosotros. En el FAU estamos con temas y cuestiones que a la gente no le mueve el amperímetro. Tenemos que tener la cabeza abierta pensando que la Argentina que viene necesita una generosa alternativa de construcción política, con capacidad de disputarle el poder al PJ. De lo contrario vamos a terminar colgados del alambrado viendo cómo al partido lo disputan entre Scioli y Massa.

—¿Se va a presentar como candidato a gobernador de Córdoba?

—Sí señor.

—¿Y cómo avanza la construcción provincial que tan buenos réditos le dio a la oposición en Marcos Juárez?

—No podemos tolerar en Córdoba 20 años de gobierno de De la Sota, no podemos tolerar la continuidad de un modelo de corrupción. Avanzaré decididamente con un montón de actores políticos y sociales. Y se lo digo con claridad para que nadie crea que le saco el traste a la jeringa: incluyo al PRO. Quiero integrar un espacio político en Córdoba mucho más amplio que la propia frazada del FAU. A mí Unen solo no me alcanza, porque el radicalismo no va a venir enteramente. El radicalismo cordobés, encabezado por (Ramón) Mestre, tiene un pacto de funcionalidad con De la Sota para mantener dividida a la oposición.

—En Santa Fe hay un muy duro cruce de acusaciones entre el gobierno socialista y un sector del peronismo por el tema del narcotráfico y la inseguridad. ¿Cuál es hoy la realidad en Córdoba?

—Córdoba se convirtió en la octava ciudad más insegura de América latina. Mientras yo hablo con usted el ex jefe de policía está preso, la cúpula de Drogas Peligrosas está presa. Es alarmante la situación, pero mientras usted y yo hablamos de esto De la Sota está en un acto en el conurbano bonaerense con la chica Rucci. No le importan los problemas de los cordobeses.

—¿Cómo es su relación con Binner?

—Tengo una amistad con Binner que es absolutamente irrompible. Binner es mi amigo, y eso es más importante que cualquier relación política. Con Hermes tenemos los mismos valores y él me honra con su amistad.

—¿Visualiza que De la Sota, aunque hoy sea crítico con Cristina, va a terminar apoyando al candidato del kirchnerismo?

—No tenga ninguna duda. El kirchnerismo lo que quiere es quedarse con un tercio del Parlamento. No se olvide que De la Sota en el 2013 les entregó a los kirchneristas la lista de diputados nacionales, y el año que viene De la Sota va a pactar con el kirchnerismo. En el 2003 De la Sota fue el candidato de Kirchner y en el 2007 Schiaretti fue el candidato de Cristina.

—¿Y cómo se van a resolver adentro del FAU estas diferencias de criterio en donde uno no quiere a Macri y el otro busca a Massa?

—Con debate y no apurando los tiempos. Lo peor que nos puede pasar es tener una agenda distinta a la que tiene la gente. Acá hay tipos que desde hace 50 años te generan la enfermedad y se venden como la única medicina capaz de curarla.

—¿Hay expectativa en la sociedad cordobesa para repetir el exitoso esquema de Marcos Juárez?

—Hay mucha expectativa, pero también hay realismo. Una parte del radicalismo va a ser lo imposible para que la oposición esté unida, esto también es cierto.

—¿Qué opinión tiene de Macri tras varias charlas que tuvieron?

—Yo le conté a Macri la necesidad que tengo en mi provincia de cambiar el gobierno de Córdoba. Y él lo compartió y me dijo: "Yo también creo que De la Sota está agotado, con un modelo de gestión viejo". Y me dijo que en ese marco de ideas me iba a acompañar.

—El gobierno parece haber vuelto a sus batallas iniciáticas, como la pelea con Clarín.

—El kirchnerismo va a sobreactuar hasta el límite del ridículo, porque el relato se le convirtió en un relato salvaje. El 20 por ciento del electorado que lo sigue necesita estas cosas como "patria o buitre", "Clarín o Argentina". Esta semana el Senado aprobó la ley de hidrocarburos, ni el privatista más menemista se atrevió a tanto. Ninguna economía funciona con 40 por ciento de inflación. Prepárense todos, porque el kirchnerismo va a sobreactuar al extremo, hasta el ridículo.

—¿Cómo es su convivencia con Boudou en el Senado?

—Convivir con Boudou en el Senado es más insoportable que tener a mi suegra en casa un fin de semana. Mire que la vieja es jodida. Hay un momento en la vida que lo que no te enseñaron tus viejos no lo podés aplicar: decencia, honestidad, ética, vergüenza, ponerse colorado. Esas son cosas que te enseñan en tu casa y que Boudou no las aprendió. Boudou es una vergüenza para los argentinos. Le dije a Boudou: "Todas las semanas lo voy a aburrir leyéndole el expediente Ciccone". Pero este tipo todas las semanas junta causas judiciales diferentes que hacen que ni siquiera hablemos de Ciccone. Sólo Dios sabe cuántas causas judiciales va a seguir juntando.

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