Jueves 28 de Junio de 2012
El destituido presidente Fernando Lugo afirmó ayer que no está gestionando sanciones internacionales contra el nuevo gobierno paraguayo que pudiesen perjudicar a la población. "El gobierno paralelo de Paraguay —como se conoce aquí al equipo de gobierno que conduce Lugo tras su destitución— no promueve ninguna medida de castigo económico contra nuestro país. Somos conscientes que las medidas de bloqueo o aislamiento terminan siendo perjudiciales para todos los paraguayos", indicó el ex mandatario en un comunicado tras reunirse con líderes de izquierda en el local del socialista Partido País Solidario, en Asunción.
La nota también responsabilizó a su sucesor, el presidente Federico Franco, de las consecuencias económicas que sufra el país ante eventuales sanciones internacionales. El comunicado se emitió ayer en momentos que "en diversas regiones de Paraguay ya se iniciaron protestas ciudadanas" que los seguidores de Lugo se empeñan en advertir que serán "pacíficas". El propio Lugo planea para la próxima semana una serie de recorridos por todo el país para explicar directamente a sus compatriotas la situación.
OEA y Mercosur. La declaración del ex mandatario se registró al día siguiente de que el secretario general de la OEA José Miguel Insulza anunciara el envío de una misión a Paraguay para recabar información de primera mano sobre la celeridad del juicio político que culminó con la destitución del ex gobernante.
Los países sudamericanos rechazaron que la OEA adopte una posición antes de la cumbre del Mercosur y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que se realizará mañana en la ciudad argentina de Mendoza. La misión de la OEA permitirá a Insulza presentar la semana próxima un informe sobre Paraguay ante el Consejo Permanente.
El Departamento de Estado esperará recibir el informe de Insulza antes de determinar si la destitución de Lugo constituye un golpe de Estado, dijo su vocera Victoria Nuland.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo haber seguido con preocupación los recientes acontecimientos en Paraguay. El diplomático, tras reconocer el interés de los países de la región ante la situación, pidió a las partes involucradas en Paraguay "una solución pacífica de las diferencias políticas".