Domingo 24 de Junio de 2012
Gracias a todos los que nos acercaron su afecto con su presencia, llamándonos por teléfono, enviándonos correos electrónicos o con el pensamiento, inclusive, en este infructuoso momento. Les decimos gracias por todas esas muestras de cariño hacia nosotros y en especial a Lucre. Nos ayudaron a mitigar el dolor y también el descanso en paz de nuestra adorada hija, quien en su paso por la Tierra nos dejó una huella de paz, humildad y solidaridad, trabajo y vocación maternal. En su homenaje, nuestro querido amigo Orlando Veracruz sintetizó amorosamente su persona de esta forma y con esta poesía que compartimos con ustedes: "Lucrecia tu decisión/ partió muchos corazones/habrás tenido razones/ para quitarte la vida./ Que iluminando estará/ el alma de los demás/ que aquí en la Tierra quedaron/ como son papá y mamá/ y tus queridos hermanos./ Como brillaste en la Tierra, has de brillar en el cielo./ Y este será el consuelo/ para tus seres queridos/ te llorarán los amigos/ que se encuentran a montones/ habrá tantas oraciones/ elevándose hacia Dios/ y el Señor que es tan piadoso/ se sentará junto a vos./ Hasta los huesos de casta/ piba hermosa y honorable/ que en la actualidad no encaja,/ quería ser ama de casa/ soñaba con tener hijos/ pero el destino no quiso/ que cumpliera hermoso sueño/ y por más que puso empeño pudo más el cruel hechizo./ Lucrecia, humilde piadosa/ Lucrecia Forlla bondad/ Lucrecia de la hemandad/ Lucrecia Raquel Donosa.../ Te fuiste etérea y hermosa/ con tus párpados cerrados/ pues tus ojos has prestado/ para que otro ser mire y vea/ y a sus hijitos les lea/ el paraíso soñado./ Antes o después nos iremos/ decidiste partir antes/con la vida por delante/ todo el camino andaremos/ y siempre respetaremos/ tu elección Lucre, elegida/ porque fuiste en nuestra vida/ y lo serás para siempre/ una luz incandescente/ eterna hijita querida" (Orlando Veracruz, en homenaje a este ser inigualable, Lucrecia Raquel Forlla).
José Luis Forlla