Jueves 20 de Marzo de 2014
El mes de marzo es el mes de la mujer y quiero decirte hija lo orgullosa que estoy de vos. Cuando cumpliste 15 años te escribí que deseaba con el alma que fueras feliz y que nada te hiciera sufrir. Perdón amor, no pude evitar lo que el destino tenía marcado. Aquel 19 de marzo, cuando comenzó la batalla contra la enfermedad de Toto, vi tu cara llorando desconsolada, me desesperé y mil cosas pasaron por mi mente. Pero vos diste pelea y se lo transmitiste a tu bebé y a todos nosotros. ¿Cómo bajar los brazos si vos sos una leona? Hoy, después de 3 años de ver a Toto reír, correr y hacerme renegar, todo esto me llena el alma. Ni hablar de verlo empezar el preescolar, ¡qué felicidad, amor! Estoy orgullosa de vos como hija y como mamá me superaste, te amo con tus virtudes y defectos. Y en vos le doy mi cariño y admiración a todas las mamás que luchan todos los días por la salud de sus hijos en la Sala de Oncohematología del Hospital de Niños “Víctor J. Vilela”. A las abuelas que sufrimos doble por ustedes y por nuestros nietos. A Mercedes y a Laura, maravillosas médicas, mi eterno agradecimiento. A las enfermeras, que muchas son mamás y sé lo difícil de trabajar en esa sala; a las colaboradoras, parte fundamental por el amor que brindan a cada niño. Y a todas las mamás que tienen sus hijos enfermos, sé lo difícil que es, vaya un cariño y abrazo a ellas. Como le enseñé a mi nieto cuando estaba en tratamiento “sí puedo” es siempre se puede. Un abrazo de la “abuela de Toto”, y de la “mamá de Sofía”.
Sandra Caballero
DNI 17.021.441