Edición Impresa

"Lucha, esto es para vos"

Las Leonas se metieron en la final y le dieron la chance a Aymar de disputar su último partido en el seleccionado por un título.

Domingo 07 de Diciembre de 2014

Aveces da la sensación de que ni el más creativo director de cine podría rodar una película como esta, la de la vida de Luciana Aymar. Cada paso es un capítulo especial y sorprendente. El destino les guarda siempre momentos especiales a los que están tocados por la varita mágica. Y aquel que no lo crea, que revise la historia. Anoche, en una semifinal infartante, llena de emociones, Las Leonas le hicieron un “regalazo” a su jugadora más espectacular, derrotando nada menos que a Holanda por 2 a 1, a 42 segundos del final. Belén Succi puso en palabras el resultado cuando le dijo: “Lucha, esto es para vos”.
Silvina D’Elía y Carla Rebecchi marcaron los goles, fueron fieras otra vez y mucho más luego de que la holandesa Lidewij Welten pusiera en ventaja a su equipo.

Hoy, a las 19 (por TV Pública y Deportv) será el momento de la gran final ante Australia, con la ilusión de despedir a Luciana de la mejor manera. Será el último acto de la rosarina con la camiseta albiceleste de la selección.

Ese abrazo final con la arquera Belén Succi cuando sonó la chicharra, las lágrimas que se le escaparon, la vuelta a la cancha interminable tirando besos a cada uno de los que estaban en las tribunas, esos brazos en alto en señal de victoria y liberación, esa sonrisa enorme ante los periodistas, esos ojos brillosos como tantas veces, fueron sólo algunas de las postales que Lucha guardará para la posteridad. Como todo lo que ocurrirá hoy cuando afronte el partido que esperaba: el más importante.

Mientras se escriben estas líneas aún tiemblan las tribunas por la adrenalina que se vivió antes, durante y después del triunfo ante Holanda. La naranja, el cuco que en los dos últimos años opacó más de una vez las ilusiones de las argentinas, anoche no pudo y terminó en la lona.

Más allá del clásico fue un partido especial porque se notaba que Las Leonas tenían sed de revancha ante las últimas heridas, pero también querían hacerle un regalo a Aymar.

Así se lo expresaron varias de ellas tras el encuentro. Y era palpable cómo ese deseo también era compartido por cada una de las almas que aparecieron ayer por el Estadio Mendocino. La mejor del mundo no se podía ir así nomás. La mejor del mundo debía tener otro capítulo fascinante reservado para ella. El de la final de esta noche.

La crónica. El partido fue tremendo por donde se lo mire. Holanda se puso en ventaja a los 15’ por medio de Welten y Argentina lo pudo empatar a los 30’ gracias a una barrida espectacular de D’Elía a la salida de un córner corto. Un minuto después Welten volvió a marcar. Al final el video ref determinó que la anotación no era válida y entonces los corazones volvieron a su lugar. En el medio hubo que tragar profundo por cada una de las jugadas de corto, en las que se lució Belén Succi. La arquera argentina no sólo se comió el arco y las ejecuciones de Maartje Paumen. Se devoró el partido, fue una muralla. Y cuando parecía que la enorme Belén tenía que segulir agigantándose rumbo a los penales, Carla Rebecchi logró conectar un centro de Charo Luchetti para desatar la furia, a 42’’ del final. Fue con polémica, hubo que esperar la convalidación, pero con final feliz. Las Leonas anoche fueron enormes. En el Champions se reencontraron con ellas mismas y merecen el título. Por ellas y por Lucha, para que el adiós sea aún más inolvidable.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario