Jueves 13 de Agosto de 2009
Los traficantes de drogas, entre ellos los laboratorios de especialidades medicinales, son los servidores de una sociedad drogadicta o en el mejor de los casos equivocada. El día que los hombres aprendamos a vivir, asumiendo la responsabilidad de nuestros actos, sin apelar a drogas salvadoras, los traficantes de drogas desaparecerán, como desaparecen las moscas de una vivienda aseada. La lucha contra el narcotráfico en los términos que la plantean el jefe de Gabinete y el juez Zaffaroni está perdida de antemano, si no media un cambio de vida por nuestra parte. De la respuesta que demos cada uno de nosotros dependerá el triunfo o la derrota en esta lucha. Asumamos nuestra responsabilidad.
José Simón Perisset, LE 6.160.807