Lourencon: "El panorama actual del sector es mejor del que esperábamos"
General Motors lanzó ayer el Chevrolet Agile, el nuevo modelo fabricado en la planta de Alvear, que demandó una inversión de 500 millones de pesos. El megaevento movió el tablero de la industria automotriz local, luego de un año tormentoso.

Martes 06 de Octubre de 2009

General Motors lanzó ayer el Chevrolet Agile, el nuevo modelo fabricado en la planta de Alvear, que demandó una inversión de 500 millones de pesos. El megaevento movió el tablero de la industria automotriz local, luego de un año tormentoso. A punto de dejar su cargo para asumir el mando de la filial sudafricana de la multinacional, el presidente de GM Argentina, Edgar Lourencon, aseguró que el sector se está recuperando más rápido de lo esperado y consideró que, si las condiciones se mantienen, sería posible volver el año próximo a "romper récords de producción,".

En el teatro Independencia de la ciudad de Mendoza y con un escenario montado con impronta del Mercosur —participaron más de 350 periodistas, la mayoría de Brasil— la operación sudamericana de GM buscó mostrarse como una plataforma competitiva para pelear posiciones globales dentro de la compañía. El modelo fabricado en Alvear es el primero del proyecto Viva, íntegramente diseñado en el Mercosur, donde la firma prevé inversiones futuras a un ritmo de 500 millones de dólares anuales.

En ese marco, Lourencon reconoció que "el panorama actual es mucho mejor de lo que se esperaba a principios de año" por efecto de "los precios y la demanda de los commodities que siguen apuntando a una situación en general favorable", dijo. Es más, estimó que este año la industria probablemente superará las 500.000 unidades, "lo que representa el tercer mejor año de la historia de la industria automotriz argentina", dijo.

—¿Qué balance hace de su gestión en GM Argentina?

—El balance es muy positivo. Cumplimos con todas las prioridades que nos fijamos. Tuvimos mucho éxito con los últimos lanzamientos de los Chevrolet Captiva, Spark y Aveo. Estos modelos están superando las expectativas de ventas. Logramos resultados durante la época más desafiante para la compañía y demostramos la solidez e independencia de nuestras operaciones para hacer frente a los desafíos del mercado local. Los resultados en términos financieros son más que satisfactorios ya que tenemos una operación sólida, con capacidad para seguir invirtiendo y creciendo. Nuestro mayor éxito fue la implantación del proyecto Viva y el arranque de producción del nuevo Chevrolet Agile en tiempo y forma. Hoy, el Agile es una realidad, y con los más de 500 millones de pesos invertidos hicimos una importante actualización de la planta de Rosario, para mantenerla como modelo a nivel mundial. Lo más importante, es que el proyecto Viva permitió recuperar los puestos de trabajo en nuestro complejo industrial de Rosario.

—Resaltó tres elementos importantes en el contexto del lanzamiento del Agile: el producto, su concepción en el Mercosur y que la planta de Rosario volvía a las ligas mayores. ¿Esto abre una perspectiva distinta para las operaciones en Argentina?

—Sin duda. Rosario hoy, con todos los cambios que hicimos para la producción del Chevrolet Agile, está mucho más competitivo y, por lo tanto, con mejores condiciones para pelear futuras inversiones.

—¿Cómo se encuentra hoy la relación con los trabajadores?

—Estamos viviendo un buen momento, porque estamos creciendo y contratando personal, pero necesitamos seguir trabajando para fortalecer nuestras relaciones y visión común para enfrentar juntos la competencia mundial. El tema no es medir fuerzas sino sumar esfuerzos para ser más competitivos y lograr el crecimiento mutuo. Afortunadamente estamos avanzando en esta dirección con la comisión directiva de Smata.

—¿Qué balance hace del proceso que atraviesa GM a nivel global, y en Estados Unidos?

—Es positivo y optimista. La reorganización lograda en tiempo récord (40 días llevó a la compañía salir de la convocatoria de acreedores) nos da mucha tranquilidad. Al punto de que la corporación considera que podría llegar a pagar su deuda con el gobierno americano mucho más temprano de lo que fue acordado. El mercado de EEUU empieza a dar señales de mejora y sigue siendo un importante desafío para nosotros.

—Pasados tres trimestres de 2009 ¿qué pronóstico tiene para lo que resta del año y las perspectivas para el próximo, tanto para el mercado automotriz, como para GM Argentina?

—Cuando arrancamos 2009 teníamos grandes preocupaciones por los resultados de este año. Ahora creemos que la industria llegará y probablemente superará las 500.000 unidades, lo que representa el tercer mejor año de la historia de la industria automotriz argentina, un resultado excelente si lo comparamos con las previsiones iniciales. En términos de GM Argentina estamos muy optimistas. Con Agile logramos recuperar el ritmo de producción, impulsada principalmente por un muy fuerte volumen de exportaciones. Si las condiciones actuales se mantienen, sería posible volver a cifras de crecimiento y con un poco de suerte, volver a romper récords de producción, ventas y exportación.

—¿Lo peor de la crisis pasó?

—Creo que sí. Los precios y la demanda de los commodities siguen apuntando a una situación en general favorable, lo que para nosotros es fundamental.

—¿Qué papel jugó el Estado en la inversión de GM?

—El Estado jugó un papel muy importante aun antes de la aprobación final del crédito de la Ansés. A principio del año el panorama mundial era muy preocupante y mantener las inversiones en el proyecto Viva era un gran desafío. Este apoyo fue muy importante para mantener el ritmo de inversión y sobre todo para que la producción del Agile fuera exclusiva de Argentina. Hoy está más claro para todos que esta financiación, lejos de ser un subsidio, fue un crédito a la inversión con resultados muy positivos para todos.