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"Los Violadores eran contestatarios, sin metáforas ni voces solapadas"

El libro "Uno, dos ultraviolento", de Esteban Cavanna, recoge la historia de la emblemática banda punk argentina. Una biografia, discos y DVD, tras el show en el Luna Park.

Lunes 25 de Abril de 2016

El regreso excepcional de Los Violadores a los escenarios fue la oportunidad perfecta para recordar a la mítica banda punk argentina. Esteban Cavanna, testigo directo del desarrollo del cuarteto, lanzó el libro "Uno dos Ultraviolento. La Historia de los Violadores" en coincidencia con el show por los treinta años del álbum "Y ahora qué pasa, eh?", segundo álbum de la formación original de Los Violadores, formada por Pil Trafa en voz; Stuka en guitarras, El Polaco en bajo y Sergio Gramátika en batería.

Ex manager de artistas como Los Fabulosos Cadillacs, Pilsen y Lumumba, además de Los Violadores, Cavanna también trabajó con proyectos paralelos de miembros del grupo y fue clave en la reunión que se celebró anoche en el Luna Park y que también significó el lanzamiento de la reedición remasterizada de los tres primeros discos de la banda: "Los Violadores", "Y ahora que pasa, eh?" y "Fuera de Sektor". También serán parte de la celebración el maxi "Uno, Dos, Ultravioladores", el DVD "En vivo en Paladium 86" y un libro de 48 páginas con fotos inéditas, testimonios y material inédito.

"En 2001 hice un libro que se llamó «La historia del punk en Argentina», pero me quedó corta la historia de la banda. Como no había ninguna mirada seria o periodística sobre esa etapa gris que hay en la historia del rock nacional donde los héroes son Charly García y sus hijos, entonces me pareció que estaba bueno echar un poco de luz sobre un grupo de artistas resistiendo al gobierno militar y no siendo colaboracionista. Soy muy estricto con eso en mi mirada aunque no culpo a nadie".

Cavanna marcó diferencias en cuando a la actitud de la banda creada en 1980, tres años antes del regreso de la democracia. "Para los milicos si eras un loco vestido de negro con cresta, eras un pobre pibe que venía de Saturno, no eras un subversivo, no eras peligroso. Entonces sí, te metían en cana para averiguación de antecedentes pero salías a las 24 horas. Y los tipos lo que puteaban era sobre la represión que ocurría en cualquier lado, los arreglos y todas las cosas que ya sabemos. Mientras tanto, del lado de los artistas que tenían muchísima visibilidad para la época hablaban de manera solapada: los dinosaurios, las hormigas... Todos buscando solapadamente explicar algo que quedó explícito con «no bombardeen barrio norte». Estos pibes la estaban remando desde una vereda donde nadie quería caminar, todos vestidos de negro e influenciados por el quiebre musical que había ocurrido en Inglaterra pero buscando una nueva expresión".

Luego de recordar actualmente sigue "siendo amigos de todos" los miembros de la banda, sobre su separación, recordó: "Yo creo que todas las bandas son como matrimonios, que en lugar de dos son cuatro, seis u ocho. Me parece que por una cuestión de profilaxis mental es necesario poner una pausa para redescubrir. El vértigo de la velocidad en la que venían Los Violadores los hizo estrellarse, todo fue malos entendidos y guerra de egos, como en Los Cadillacs".

Pil Trafa: “Es como que no pasó el tiempo”

El cantante Enrique “Pil Trafa” Chalar dijo que existe “un vacío” en el rock local, sin señales que marquen un proceso de “crecimiento”. “De lo nuevo, de verdad, no tengo una gran visión, pero para mi hay un vacío y no veo crecimiento en el rock”, aseguró el músico que actualmente vive en Perú en diálogo con la agencia DyN, y agregó que existen “cosas puntuales, pero no veo mucho en el panorama local”. Sobre la reunión de la banda para celebrar los 30 años del disco “¿Y ahora qué pasa, eh?”, Chalar dijo que es “como si hubiera sido la semana pasada cuando dejamos de tocar juntos”. “Estoy contento de estar de vuelta. Es como que no pasó el tiempo”, dijo sobre el show que volvió a reunirlo con la banda de aquella época: Gustavo “Stuka” Fossá en guitarra, Robert “Polaco” Zelazek en bajo y Sergio Gramática en batería, con quienes grabó ese disco. El álbum no fue el primero del grupo pero se convirtió en el de mayor popularidad, disco que contiene la canción “Uno, dos, ultraviolento” y otras creaciones como “Sin ataduras” o “Nada ni nadie nos puede doblegar”.
     Chalar dijo que la grabación del show del Luna Park, será editada “antes de fin de año”, y calificó a la reunión como “un show único, histórico e irrepetible. Los Violadores en sus 35 años de carrera grabaron 11 discos de estudio, 2 en vivo, aparecieron 5 compilaciones (dos discos  dobles) y 1 tributo.
      Sobre los origenes del grupo recordó: “Fue en un contexto duro y feo, nos formamos al son de los 80 con una música que nos mostraba en esta ciudad de un país que va a los tumbos, por eso las letras de los temas están en nuestro ADN como argentinos”. Por eso, aseguró, la vigencia a pesar de los años, se la dan los fans de la banda: “Una vez que uno las escribió ya pertenecen a la gente y dejan de ser nuestra. Siguen tarareando nuestras canciones y si  se siguen vendiendo nuestros discos es porque no ha pasado el  tiempo”, afirmó. El artista dio como ejemplo el tema “Represión”. “No pierde actualidad, desgraciadamente. Espero que  estos temas de archivo desaparezcan como un documento del pasado,  pero si siguen es porque las circunstancias lo marcan así”.

Todo por una carta de lectores

“Los ideólogos fueron Hari B (ex guitarrista de la banda) y Sergio Gramátika”, dijo Cavanna sobre aquella avanzada del punk local. “Hay una anécdota que hoy es extraña. Hoy si querés conocer a alguien vas a Facebook. En ese momento Hari B viajó a Inglaterra, trajo discos, vio punks y volvió loco. Escribió una carta de lectores de la revista Pelo. Al cabo de unos meses esa revista le llega a uno que estaba haciendo la colimba en Río Santiago”. Era Gramátika.

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