Domingo 15 de Marzo de 2009
"Los usuarios de internet corren cada vez un riesgo mayor de que los gobiernos y empresas rastreen los sitios que visitan para hacerse una idea de sus actividades", dijo el fundador de la world wide web.
Tim Berners-Lee, cuya propuesta de un sistema de gestión de la información en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern) hace 20 años desembocó en la world wide web, dijo que rastrear las visitas a sitios podría construir un perfil muy detallado de la persona y sus hábitos.
"Creo que es importante evitar esa forma de espionaje", dijo anteayer en la celebración del aniversario en el Cern.
La nueva tecnología facilitará decidir quién puede ver el material que una persona sube a la red y bajo qué circunstancias. Por caso, un usuario puede no querer que futuros empleadores vean un álbum de fotos de las vacaciones.
Berners-Lee, ingeniero británico y profesor del Massachusetts Institute of Technology (EEUU), dijo que la innovación en la world wide web se está acelerando. "La web no está acabada, sólo es la punta del iceberg", declaró. "Estoy convencido de que nuevos cambios van a sacudir el mundo incluso más aún", agregó.
Uno de los grandes cambios son los "datos vinculados", en los que la computadora puede leer datos sueltos, y no sólo las páginas en los que aparecen.
Web semántica. Eso permitiría a los usuarios vincular datos legibles con otros similares y manipularlos, por ejemplo incluyéndolos en hojas de cálculo o crear gráficos. La suma del conocimiento humano crecería exponencialmente con lo que Berners- Lee denomina "web semántica". En otros casos, los estudiantes podrían acceder a datos de institutos de investigación, o el sistema permitiría a los inversores procesar los datos contenidos en notas de prensa de las compañías.
La gente que incluye datos en redes sociales como Facebook, por ejemplo etiquetando a personas en fotos, también podrá usar esos datos en otras aplicaciones, como encargar una camiseta en otra web.
Berners-Lee dijo que el futuro de la red está en los celulares, que poseen más navegadores que las computadoras portátiles. "En los países en desarrollo será apasionante porque es el único modo de que mucha gente acceda a internet", indicó.
Cuando Berners-Lee escribió su propuesta en marzo de 1989, su jefe en el Cern, el mayor laboratorio de física de partículas del mundo, garabateó "vago, pero apasionante". En dos meses en 1990, Berners-Lee escribió el código que permitió a los usuarios compartir el acceso a la información en internet, acuñando el nombre world wide web. El código estuvo disponible libremente en 1991 y fue rápidamente adoptado y desarrollado por otros entusiastas.
"Despegó porque muchas personas de todo el planeta se implicaron, eso fue lo más apasionante de ese período", declaró. l (Reuters)