Viernes 14 de Agosto de 2015
Después de tres años de veto, los toros regresaron ayer a la ciudad vasca de San Sebastián, en el norte de España, en medio de protestas antitaurinas y gritos contra la monarquía y el emérito rey Juan Carlos, que apoyó con su presencia el controvertido espectáculo.
El gobierno municipal anterior, de la coalición independentista vasca Bildu, retiró en su día el permiso para celebrar corridas en la Plaza de Illumbe, de titularidad pública. La coalición del Partido Nacionalista Vasco y el Partido Socialista que sustituyó a Bildu tras los comicios municipales de mayo levantó el veto.
En los aledaños del coso, unos dos centenares de personas se concentraron para protestar contra el maltrato animal. Los manifestantes corearon consignas contra la tauromaquia y contra la monarquía, así como lemas por la independencia del País Vasco. Según informaron medios españoles, hubo enfrentamientos dialécticos entre antitaurinos y taurinos, que cruzaron insultos.
En la plaza, el rey emérito expresó su respaldo a los toros, en un momento en el que el movimiento antitaurino ha ganado presencia en España. "Apoyamos siempre la fiesta nacional", dijo el monarca emérito Juan Carlos, quien acudió acompañado por la infanta Elena y los dos hijos de esta. Su hija mayor también expresó su apoyo al espectáculo.