Los sufridos caballos rosarinos
Así como los ciudadanos hemos ido tomando paulatinamente conciencia de la necesidad de ayudar a los perros de la calle, quienes no son culpables de su injusto abandono en la vía pública...

Jueves 19 de Marzo de 2009

Así como los ciudadanos hemos ido tomando paulatinamente conciencia de la necesidad de ayudar a los perros de la calle, quienes no son culpables de su injusto abandono en la vía pública, es hora de que también nos ocupemos de los caballos que circulan por nuestras calles en medio de un descuido evidente, tanto en lo que hace al trato de quienes los conducen como al estado alimenticio que presentan. Según un amigo veterinario, estos caballos que tiran carros debieran comer por día, por lo menos, un kilo de maíz, dos kilos de avena y diez kilos de fardo bueno, especialmente de alfalfa; a la vez su ingesta de agua no debiera ser inferior a los veinte litros diarios, en forma espaciada. Sólo he observado caballos comiendo pasto a la vera de las vías o de Circunvalación, lo que es insuficiente. No he visto un solo carro que lleve encima un balde de agua, sí una carga descomunalmente pesada para el pobre animal. Sería bueno que la Municipalidad regule no sólo la circulación de carros, conforme lo planteó el concejal Juan Rivero, entre otras propuestas, sino también las condiciones de buen trato y mantenimiento que deben tener los equinos por parte de sus dueños. Bastaría la inspección anual obligatoria por parte de un veterinario municipal, con facultad de retener el caballo maltratado, para que el estado actual de los animales cambie por completo. Creo que si como sociedad no nos ejercitamos diariamente en algo tan sencillo como es la piedad y el cuidado de aquellos animales que, por estar sometidos a cautiverio en provecho del ser humano, no pueden alimentarse ni cuidarse por sí solos, difícilmente podremos aspirar a lograr la ansiada paz social, la cual implica, entre otros objetivos, arribar a la integración con todos nuestros semejantes, cualquiera sea su credo, pensamiento político o condición social.

Carlos Peverelli, DNI 12.309.011