Martes 23 de Diciembre de 2014
Respetando el estilo singular de su discurso, el Papa argentino recordó que un día leyó que "los sacerdotes son como los aviones, son noticia sólo cuando se caen".
Y concluyó con una advertencia: "Cuánto mal puede causar a todo el cuerpo de la Iglesia un solo sacerdote que cae", dijo al mencionar indirectamente los escándalos sexuales y financieros, así como las filtraciones de noticias por parte de miembros de la Curia que marcaron el pontificado de su predecesor Benedicto XVI.
Después del discurso, recibido como una ducha fría, Francisco saludó uno a uno a todos los cardenales, en un ambiente tenso, pese a las amabilidades de cortesía.
Después se reunió con los empleados y mandos medios del Vaticano. "Les pido perdón por mis errores y los de mis colaboradores y por algunos escándalos que han hecho tanto daño", les dijo.
"No tuvo piedad al darle nombre a las patologías que percibe en los ambientes cercanos a él", comentó el vaticanista Gianni Valente. "Rompió con el estereotipo del Papa latinoamericano que no conoce la complejidad de la Curia y la cultura europea, críticas que provienen de sus detractores para neutralizarlo", sostuvo.
Francisco lleva a cabo desde su elección en marzo de 2013 una profunda reforma de la Curia, que se topa con numerosas oposiciones internas y suscita muchas inquietudes.