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Los rojinegros contarán con la vuelta de Heinze

El Gringo estuvo en el banco ante Boca y no viajó a Medellín. Hoy estará desde el arranque

Domingo 16 de Febrero de 2014

El entrenamiento de ayer en Ezeiza sirvió para conocer el semblante de Newell's tras el tropezón ante Atlético Nacional, en Medellín. Y a juzgar por lo que se vio en el complejo que habitualmente utiliza la selección puede deducirse que el equipo de Berti no cambió su aspecto, sus costumbres ni su conducta. Todo corrió por los carriles normales. Sin estridencias, sin excesos, pero con una palpable contracción a los trabajos planeados.

No hubo ninguna seña, ningún gesto, ninguna postura que exprese algún grado de malestar luego del flojo debut en Medellín por la Copa. Al grupo se lo notó absolutamente concentrado en sus tareas. Consciente de su momento, de sus responsabilidades, y de sus frentes abiertos. Pero también confiando plenamente en las herramientas con que cuenta para poder regresar al sendero de los triunfos.

La delegación de 21 jugadores (encabezada por el mánager Cejas) se vio potenciada y fortalecida por la llegada de Gabriel Heinze, quien se trasladó por la mañana en remís y se sumó al grupo en el Holiday Inn de Ezeiza, el búnker que usó Newell's desde su retorno de Colombia, y que está ubicado a 5 kilómetros del predio albiceleste.

El Gringo, que viene de algunos problemas físicos que le impidieron actuar ante Boca (estuvo en el banco) y viajar a Medellín (se quedó en Rosario poniéndose a punto), es una pieza clave en el plantel. Desde adentro o afuera de la cancha. Por ascendiente, por personalidad y por mentalidad ganadora puede llegar a ser el grado de impulso que precisa el equipo rojinegro para arrimarse a una victoria.

Apenas comenzó la práctica fue el primero que agarró la pelota y comenzó a hacer jueguitos en ronda con Casco, Orzán y Cáceres. Fue una clara muestra de su voluntad y de su buena onda. Más tarde participó del ensayo de fútbol y fue el que comandó la defensa, con indicaciones permanentes a Ortiz y Casco. Está comprometido con la causa y se le nota.

Quizás detrás de su aplomo y su decisión, Newell's pueda encauzar el caudal de todas sus necesidades. Por ese carril visceral y de convencimiento puede correr la suerte de un momento que reclama con cierta dosis de premura un gesto de reacción.

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