Los restos de San Martín
El diputado socialista Roy Cortina promueve el traslado de los restos de San Martín a un mausoleo a construir en el cementerio de la Recoleta, respondiendo -según dice- al deseo manifestado por el Libertador...

Lunes 30 de Agosto de 2010

El diputado socialista Roy Cortina promueve el traslado de los restos de San Martín a un mausoleo a construir en el cementerio de la Recoleta, respondiendo -según dice- al deseo manifestado por el Libertador de que su corazón descansara en el de Buenos Aires. El punto 4 de su testamento escrito de su puño y letra en París el 23 de enero de 1844 dice textualmente: “Prohibo que se me haga ningún género de funeral, y desde el lugar en que falleciere, se me conducirá directamente al cementerio sin ningún acompañamiento, pero sí desearía que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Ayres”. No habla de sus restos, sino simbólicamente de su corazón como expresión de un sentimiento. Al pedir que no se le hiciere un funeral, expresa el rechazo a todo acto contrario a los principios que guiaron su vida, la humildad y sencillez, y menos hubiese deseado un mausoleo. Conociendo la posición de los socialistas frente a la Iglesia, queda claro que la razón de fondo del proyecto es sacar los restos de la Catedral. Siempre mirando el pasado y no el presente y futuro, donde están los problemas a resolver. La Catedral de Palermo, Sicilia, es la expresión paradigmática de la racionalidad. En su interior se aprecia que los distintos invasores de la isla, normandos, árabes, griegos, romanos, galos y otros, construyeron sus símbolos arquitectónicos religiosos, sin tapar ni destruir lo hecho por invasores anteriores. Aquí no es así, siempre está la ideología antes que la tolerancia y el respeto por lo que hicieron otros hombres en otras circunstancias. Soy agnóstico y nunca tuve que renunciar a mis convicciones para reverenciar a San Martín en la Catedral.


Emilio Zuccalá