Lunes 05 de Noviembre de 2012
Beirut. — La oposición siria anunció la toma por primera vez de un campo petrolero por los rebeldes, así como el derribo de otro avión de combate. Mientras, en Qatar, cientos de opositores sirios se reunieron en un nuevo intento de unificar sus posiciones.
Tras varios días de asedio, los rebeldes lograron hacerse ayer con el control del campo petrolero de Al Ward, en la provincia de Deir al Saur, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Los cerca de 40 soldados del régimen que vigilaban el lugar murieron, resultaron heridos o fueron apresados. En esa misma provincia los rebeldes abatieron un avión militar, después de que se hubieran registrado varios ataques aéreos en la zona.
Por otro lado, al menos siete personas resultaron heridas por la explosión de una bomba en el centro de la ciudad, informan medios estatales. Según la agencia de noticias oficialista Sana, la bomba estalló en la sede de un sindicato. Activistas confirmaron la explosión, que tuvo lugar cerca del hotel Dama Rose, donde se hospedan normalmente las delegaciones internacionales.
Habitantes de Damasco también informaron sobre enfrentamientos entre insurgentes y tropas fieles al presidente Bashar Assad, cerca de un edificio de la seguridad nacional, en el barrio de Al Miysat. Según fuentes opositoras, durante el fin de semana perdieron la vida al menos 270 personas en todo el país.
Debate en Qatar.Entretanto, en la capital de Qatar, Doha, cientos de opositores se reúnen desde ayer para intentar unificar posiciones. Estados Unidos, que hasta ahora respaldaba al Consejo Nacional Sirio (CNS) dominado por los Hermanos Musulmanes, quiere ahora que este deje espacio a los más recientes opositores al régimen y a los Comités Revolucionarios. La propuesta impulsada por Washington busca la creación de una Asamblea Nacional que se encargue de nombrar un gobierno de transición. Esa Asamblea estaría formada por un máximo de 50 miembros, 15 de los cuales provendrían de las filas del CNS. Al frente de esta idea se sitúa el prominente disidente Riaf Seif, que podría ser uno de los favoritos para liderar un gobierno de transición.
Por otro lado, en El Cairo se reunieron el secretario general de la Liga Arabe, Nabil al Arabi, y el enviado para Siria de esta organización y la ONU, Lakhdar Brahimi. Ambos se reunieron a su vez con el ministro de Exteriores de Rusia, uno de los principales aliados de Assad, Sergei Lavrov.