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Los Pumas y una prueba de crecimiento

Los Pumas sufrieron una derrota previsible con los All Blacks, pero dieron una muestra de actitud .

Domingo 08 de Septiembre de 2013

 

Queda claro que Los Pumas aún no buscan resultados en el Championship. Mucho menos tras el doloroso cachetazo de Sudáfrica en la primera fecha. Por eso, la misión ante los poderosos All Blacks pasaba por otro carril. Más interno, visceral. Era una prueba de carácter para conocer si el conjunto argentino había logrado blindarse y potenciar su temple y su tackle tras el tremendo tropezón con los Springboks. En ese sentido, la derrota 28-13 con Nueva Zelanda marcó algunos signos positivos en el juego y en la postura en la cancha. Indicios que apuntalan un sendero de crecimiento que hay que seguir.
Los Pumas, que venían de perder dos veces ante Sudáfrica, sumaron con un try de Juan Manuel Leguizamón y dos penales y una conversión del apertura Nicolás Sánchez; mientras que Nueva Zelanda lo hizo mediante tries de Aaron Smith (2) y Julian Savea, dos penales y dos conversiones de Dan Carter, y un penal de Beauden Barret. El árbitro francés Jérome Garcés le mostro una tarjeta amarilla a Eugenio Guiñazú en el cierre de la primera etapa.
Entre los puntos que abren una puerta de optimismo en la actuación argentina se destacan una acertada tarea en el scrum, ya que con esa base de sustentación se logró una correcta obtención de la pelota, un buen juego defensivo y mayor orden y disciplina, ya que se cometieron menos penales. Entra las deudas, sin dudas, figura el line out, en el cual se falló en cuatro ejecuciones. Demasiada ventaja en este nivel. Y otro punto muy deficitario fueron las distracciones. Esas que en gran parte culminaron en tries de los All Blacks y condenando la suerte argentina.
Los Pumas ofrecieron su corazón y un hombro siempre dispuesto para defender. Armaron su hoja de ruta a partir de ahí, pero se toparon con un adversario muy superior y, aún lejos de brillar, le tiró todo su oficio. Sobre todo aprovechando con oportunidad los errores argentinos y convirtiéndolos en puntos.
Argentina mejoró en su juego respecto a los encuentros anteriores y eso viste la peligrosa excursión por tierra maorí como un paso adelante. Siempre dentro de sus parámetros de exigencia, que son distintos a los de sus tres rivales. El equipo de Phelan creció en algunos aspectos, pero volvió a quedar demostrado que está lejos de poder imponer condiciones.

 

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