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Los Pumas mostraron su lado oscuro ante La Rosa

El seleccionado argentino jugó muy mal y se comió una paliza por  32-3 frente a Inglaterra, que desnudó una catarata de falencias en el conjunto nacional de cara a lo que se viene.

Domingo 09 de Junio de 2013

Un aplazo. Esa es la nota que se llevaron Los Pumas del examen que rindieron ayer en el Padre Martearena de Salta, por el primer partido de la ventana de junio. Porque fueron un equipo vacío, sin temple, sin identidad, sin juego. Que estuvo muy por debajo del rendimiento que las circunstancias demandaban. Y por eso se comió una auténtica paliza por 32-3 frente a Inglaterra, que desnudó una catarata de falencias en el conjunto nacional.

El equipo que salió a la cancha en la ciudad norteña fue apenas un espejismo de lo que suele mostrar en sus compromisos internacionales. Porque tampoco cumplió con algunas reglas básicas del deporte de la ovalada. Y así se transformó en un mero partenaire de la visita europea.

Sólo el comienzo del partido ilusionó al público, que respondió a la convocatoria y dejó contados blancos en las tribunas. Porque Los Pumas contaron en ese brevísimo lapso con la posesión de la pelota y le imprimieron dinámica al juego con el objetivo de ganar terreno. Pero la misión se diluyó rápidamente. Fue un efecto fugaz. Sus intentos por romper la defensa rival resultaron estériles y nunca le encontraron la vuelta a una primera línea de tackle muy dura de los ingleses, que ejercieron una presión asfixiante.

Apenas algunos destellos del capitán Felipe Contepomi generaron grietas en la muralla inglesa. Pero con eso no alcanzó para equiparar los pesos. Y tampoco con los intentos del tercera línea tucumano Julio Farías Cabello.

Esas fueron las mieles para los locales. Sus mejores momentos, en muy pocos minutos. Porque cuando se cumplió el primer cuarto de hora, la pelota cambió de dueño y el rumbo de la historia del partido dio un abrupto golpe de timón. Y ahí emergieron los puntos más flojos del equipo argentino, que tampoco tuvo herramientas en defensa.

De esa manera, el conjunto de la Rosa comenzó a inclinar la balanza a su favor con una facilidad llamativa. Impropia de este nivel. Los Pumas fallaron en la obtención, a la hora de tacklear, de reposicionarse, de cubrir la cancha. Ni siquiera el tackle doble les resultó ofensivo.

Y así Inglaterra cerró el partido en el primer tiempo. El 25-3 que marcaba el tanteador cuando los seleccionados se fueron al descanso fue la síntesis perfecta de la diferencia que existía entre los protagonistas.

El complemento estuvo de más. La historia estaba resuelta. La visita levantó el pie del acelerador, aunque tuvo chances de estirar la ventaja pero recién lo hizo sobre el final, y el local continuaba sin encontrar el rumbo.

Así Los Pumas dejaron Salta. Con una inquietante señal de preocupación que claramente dejó en evidencia que a este equipo le falta cocción. Esta mixtura de jugadores que Phelan mandó a la cancha necesita un golpe de horno más. Sin dudas.

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