Los peligros del bullying
En este tiempo de una sociedad convulsionada y donde a diario lamentamos hechos violentos no podemos no hablar de bullying.En la escuela se da a menudo en distintas escalas y situaciones, lo que sucede es que se ve casi, sólo cuando se llegó...

Miércoles 02 de Julio de 2014

En este tiempo de una sociedad convulsionada y donde a diario lamentamos hechos violentos no podemos no hablar de bullying.En la escuela se da a menudo en distintas escalas y situaciones, lo que sucede es que se ve casi, sólo cuando se llegó a las mayores consecuencias. De tanto leer noticias y más en lo que me toca vivir en la docencia llego a varias conclusiones de todo lo que veo y trato. Muchas veces vemos situaciones que presentimos como bullying, otras no nos damos cuenta porque el actor sabe disimularlo y/o ocultarlo. El bullying es una acto de violencia verbal y psicológica, de acoso, sabemos o presuponemos cuando comienza pero lamentablemente no sabemos el final, pero sí debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance en la escuela para prevenir un final fatal. Digo esto porque las consecuencias mortales son del chico que acosa porque su sentimiento de poder lo lleva a matar, del acosado porque cansado de los sometimientos mata o se suicida por el mismo motivo, a lo que se agrega que se sumen los demas actores que son los chicos que alientan el hostigamiento estando del lado del hostigador, y que también son víctimas tanto e igual que los demás. Es un tema muy delicado, existe y no debemos mirar para el costado, analizando desde lo profundo qué lleva a un chico a hostigar a otro. Quizas muchos motivos, un hogar con carencias de límites, un niño maltratado que baja su autoestima y entonces encuentra su canal de escape hostigando, quizás para sentir que tiene poder, que es más, que puede derribar y ganar. En el hogar seguramente comienzan las problemáticas. Leí un artículo en este diario que admitía la agresión física de algunos padres hacia sus hijos en una estadística de tres de cada cuatro niños. La violencia de género que viven algunos chicos, el hostigamiento de las presiones porque algunos adultos no le enseñan el fin de ir a la escuela como el aprender a diario sino el sacarse la mejor nota, cuando el fin es aprender y enseñar en un ida y vuelta y dejarle al niño ese tiempo que necesita para ser cada día un poco más instruido y buena persona. No me voy de tema, sino que pongo en el lugar necesario algunas de las posibles problemáticas a tener en cuenta.El sentimiento de vacío ante el peor final nos empieza a ubicar en lo que debiéramos haber tenido en cuenta y haber hecho y no hicimos. El niño hostigado aprende a hostigar, por eso la familia es fundamental y decisiva, ya que en la labor docente con respecto a lo que hagamos deberemos contar con el apoyo familiar, tal es en todas la cuestiones escolares. Lo fundamental es interiorizarse de las relaciones interpersonales de los hijos en la casa y los docentes en la escuela, la debida atención a las relaciones individuales y de grupo, al menos disminuiremos las posibilidad de estas cuestiones de violencia. El abanico social en situaciones violentas es grande, por eso estar atentos es lo primero. Más vale prevenir que curar, porque la muerte no tiene cura.

Patricia Ammaturo