Martes 15 de Octubre de 2013
Alguien mucho más sabio que yo seguramente dijo que el pueblo que no tiene memoria repite sus errores. Nuestra querida ciudad no es la excepción. Lamentablemente nuestros funcionarios municipales, más allá de su falta de memoria, han incorporado a sus currículum la necedad profesional. Carecen de una profunda falta de atención para captar los pedidos de la gente común, el ciudadano que necesita de esta ciudad y no puede disfrutarla. A modo de ejemplo, es de destacar la gran cantidad de rampas para personas con discapacidad mal construidas, repetitivamente incorporadas a la geografía urbana, y a nadie se le cae la cara por ello. Las unidades de transporte público de pasajeros que son disfrazadas con el logo de la discapacidad son un verdadero cachetazo a la dignidad del ser humano. La incorporación de semáforos ubicados dentro de las rampas (Sarmiento y Santa Fe) no es un hallazgo novedoso. Hace diez años hubo un caso similar en Avellaneda y Pellegrini. Nadie es responsable. Nada hemos aprendido en este tiempo. ¿No se instruye al personal municipal? ¿Existe interés en hacer las cosas de buen modo y solamente una vez? Comercios inaccesibles, sin sanitarios que funcionan, ante la ceguera o complicidad municipal. Si hasta tenemos sanatorios que son inaccesibles. Recientemente la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor se ha mudado a su nuevo lugar, en Córdoba 852, donde los sanitarios para el público no existen, al igual que el sanitario adaptado. ¿No tienen pensado incorporar algún empleado con discapacidad? ¿No piensan cumplir con la ordenanza 3784? He tenido la oportunidad de recorrer la calle Estévez Boero. Se está construyendo una vereda hermosa desde el CEC y arribando cerca de la Estación Fluvial. Me animo a decir aproximadamente 500 metros de vereda que los rosarinos solventamos con nuestros impuestos. No han construido ni una sola rampa. ¿Se puede ser tan necio? ¿Existe predisposición para ignorar al 10 por ciento de la población de la ciudad? Las rampas incluso favorecen el desplazamiento de madres con sus cochecitos de bebé, personas ancianas o con problemas de movilidad. La señora intendenta, ¿no recorre la ciudad? ¿No lee las páginas de este diario que permanentemente reclaman por la adecuación urbana? El común de los rosarinos es solidario. No da vuelta la cara indiferente ante los problemas de sus pares. Nuestra intendenta no lo entiende. No lo ve. No lo acepta. ¿Tenemos intendenta?
Mario Oscar Buss / DNI 11.939.01