Miércoles 03 de Febrero de 2010
Pacientes que se realizan hemodiálisis en el hospital Tránsito Cáceres de Allende, en la ciudad de Córdoba, tomaron ayer la sala donde se realizan esas prácticas en protesta por la decisión de las autoridades de derivar algunos enfermos a otros centros de salud.
La subdirectora de ese hospital público provincial, Liliana Garay, explicó a la prensa que por problemas en la provisión de energía eléctrica se dispuso la transferencia de 50 pacientes que tienen obra social, y pueden recibir atención en centros privados.
Un vocero de los pacientes, Pablo Acosta, denunció que les quieren quitar "el tercer y cuarto turno que son nocturnos" y que "hay pacientes, inclusive sin obra social, que fueron derivados a otros hospitales privados".
Los pacientes de hemodiálisis de ese centro de salud calificaron como "derivación compulsiva" los traslados y afirmaron que "pusieron como excusa de la derivación los cortes de luz, pero acá siempre hubo cortes de energía e inclusive trajeron un generador nuevo".
"Nosotros queremos este hospital y no podemos realizarnos hemodiálisis en otro. Queremos saber por qué se sacaron esos turnos", manifestaron los pacientes que iniciaron anoche la protesta, en declaraciones radiales. Por su parte Garay precisó que de los 150 pacientes de diálisis "se trató de derivar a 50 que tienen obra social, para dejar a un centenar divididos en dos turnos de 50". l (Télam)