Los ojos ciegos
En tiempos recientes, miembros de diversas cortes de Justicia tienen una actuación sutil y silenciosa, aunque decisiva para la sociedad civil. Se percibe la existencia de una incompatibilidad entre la cultura vigente...

Sábado 07 de Abril de 2012

En tiempos recientes, miembros de diversas cortes de Justicia tienen una actuación sutil y silenciosa, aunque decisiva para la sociedad civil. Se percibe la existencia de una incompatibilidad entre la cultura vigente (Estado, derecho, ciencias) y la inmediata realidad de nuestra vida. La cultura vigente -digamos "oficial"- se nos presenta como algo falso, opresor, esterilizador. Se relaciona con valores sociales también falsos, que dan un juicio sobre el sentido de la historia y la expresión de una idea del hombre. Tampoco habría certezas compartidas. La vida, que es diversa, enriquecedora, se va volviendo uniforme, pobre. El hombre es afectado por un reduccionismo individualista y antepone los deseos a las verdades. De este modo, el derecho es propuesto, se trata de algo por realizar. Con otras palabras, ya no se habla hoy de todos los derechos, sino que sólo encontramos algunos. Aquellos que surgen de la presión política, económica, de compromiso. Miembros de ciertas cortes de Justicia pueden disponer en sus hogares que los niños se van a la cama a las nueve y media de la noche y que desde esa hora no ven televisión. Nada impide que en el living aparezca un letrero que diga: "prohibido tirar a la abuelita por la ventana". De acuerdo con esta tendencia, usted podría poner en el living de su casa un cartel que diga: "prohibido tirar a la abuelita por la ventana. se permite tirar a la tia". Este fundamento de la realidad abandona al hombre a una situación de desesperanza, de adhesión ciega y sin sentido. Integrantes de diversas cortes de Justicia han contribuido con sus aportes a la difusión de enfoques que a veces, por efecto de presiones, van en contra de la Justicia. Detrás se encuentra un conjunto de hechos de la vía que lleva al fenómeno de la sociedad sin vínculos. Lo alegado y probado queda en penumbras.

Angel M. Genovese / DNI 6.035.693