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Los obreros del ascenso

Okey, no hay ningún problema, dale para adelante". Fue la respuesta de los cuerpos técnicos de Central Córdoba y Argentino para realizar la producción de Ovación con los clubes del ascenso...

Viernes 02 de Agosto de 2013

Okey, no hay ningún problema, dale para adelante". Fue la respuesta de los cuerpos técnicos de Central Córdoba y Argentino para realizar la producción de Ovación con los clubes del ascenso que desde este fin de semana comenzarán a disputar los torneos de Primera C y Primera D. La convocatoria fue inédita y muy saludable para el fútbol de la ciudad. Muy pocas veces Charrúas y Salaítos se unieron para charlar de todo lo relacionado a esta actividad. La reunión sirvió para descomprimir lo cotidiano, dejar de lado los nervios de los entrenamientos y dar un pantallazo del futuro de los clubes. Los protagonistas llegaron puntuales a un bar de Oroño y el río. El gesto de todos los actores marcará un antes y un después de la nota. Ojalá sirva como puntapié para el camino a la convivencia en la segunda ciudad del país.

"Es la primera vez en los años de técnico que tengo que me toca realizar una reunión de esta magnitud. Me pareció una excelente iniciativa. Estoy muy agradecido", sostuvo Osvaldo Diez, actual DT de Central Córdoba.

Mientras que su ayudante Arturo Bechtholt dijo: "Desde que comenzó a gestarse la idea de reunirnos me pareció novedoso, muy saludable. Después de haber estado con mis colegas sentí una gran satisfacción. La idea fue bárbara".

Por su parte, uno de los DT salaítos Walter Bello apuntó que "ser las caras visibles de los planteles y realizar una nota con un rival que es clásico, fue muy bueno. Son momentos que hay que vivirlos y disfrutarlos".

Y Silvio Conti, su colega inseparable desde las inferiores salaítas , añadió: "Vivimos en general un presente muy alterado. Por eso, haber juntado a los técnicos ligados a los dos clubes me pareció genial. Ojalá que esta reunión sirva para que los dirigentes, jugadores e hinchas tomen esta iniciativa para el futuro del fútbol rosarino".

La charla entre los protagonistas fue rica tanto en lo deportivo como en lo personal. Así, Diez contó que "uno vive a full todo el día", ya que recorre cada jornada los 200 kilómetros que lo separan de Zárate, lugar donde reside. "La profesión de entrenador es muy sacrificada, es la que tengo para vivir", expresó.

El entrenador y Bechtholet, más desconocidos que Bello y Conti para el fútbol rosarino, se conocen hace 37 años. Jugaron juntos en la liga de Baradero y San Pedro durante varias temporadas y hace tres se unieron para trabajar en la dirección técnica. "Con el Colo nos conocemos desde nuestra juventud. Fuimos parte del equipo La Celina de Río Tala, que hoy ya no existe", confió Bechtholet.

"Después de haber jugado mucho tiempo juntos nos alejamos del ambiente futbolístico. Osvaldo se dedicó a dirigir, pero siempre nos mantuvimos en contacto. Mientras que yo trabajé en Villa Dálmine, con Francisco Ramón Portillo. Hasta que un día decidimos unirnos para dirigir. Nuestro primer trabajo fue en Defensores de Villa Ramallo, en el Argentino B", contó Arturo.

"Entre todos debemos sacarle dramatismo al fútbol", dijo el ex 9 leproso y salaíto, que hace años trabaja junto a Conti. Y después de haber compartido una hora y media entre charla y café, todos se saludaron y prometieron volverse a encontrar. Hoy son los obreros del ascenso rosarino.

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