Viernes 15 de Junio de 2012
Cincuenta y dos mujeres murieron quemadas en todo el país desde el emblemático caso de Wanda Taddei, la joven prendida fuego en febrero de 2010 por su marido Eduardo Vázquez, condenado ayer a 18 años de cárcel, según el Observatorio de Femicidios en Argentina.
Una de ellas fue la joven embarazada Fátima Guadalupe Catán (de 24 años), quien el 18 de agosto de 2010 sufrió quemaduras en casi el 90 por ciento de su cuerpo en su casa de la localidad bonaerense de Villa Fiorito y murió cinco días después. Su novio, Martín Santillán, está imputado pero no detenido.
En 2011, otras 38 mujeres murieron en similares circunstancias.
En lo que va de 2012, se han registrado 12 hechos fatales y otras 17 mujeres que continúan internadas por haber sido quemadas, algunas en grave estado y con peligro de muerte.
En la mayoría de los casos, las mujeres fueron atacadas por sus actuales o ex esposos, parejas o novios, y no todos quedaron detenidos.
Este año, la primera muerte se produjo el 1 de enero y la víctima fue Jesica Lencina (de 22 años), quien salió envuelta en llamas de la casa que compartía en la localidad bonaerense de Laferrere con su marido, quien dijo que la chica se quemó sola y permanece libre.
El 10 de enero se halló el cuerpo calcinado de una mujer de apellido Gómez en Ingeniero Juárez, Formosa. Dos hombres quedaron bajo sospecha.
El 20 de febrero Maira Aldana Torchelli (de 17 años) fue atacada por su novio en la localidad bonaerense de Wilde y sufrió quemaduras en el 75 por ciento del cuerpo. Murió tras seis días de agonía; el hombre está detenido.
El 5 de marzo último, en la ciudad de Granadero Baigorria, una mujer de apellido Monroig, de 41 años, murió tras haber sido quemada por su pareja; el hombre fue apresado por el hecho. El 21 del mismo mes, la embarazada María Cristina Rodríguez (de 36 años) falleció luego de ser quemada con alcohol en su casa de Longhamps. Su pareja dijo que se suicidó. Cuatro días después, Ramona Benítez (de 52 años) falleció tras siete días de agonía en Misiones con el 80 por ciento del cuerpo quemado. Su pareja fue detenida.
El 4 de abril, Dolores Ojeda (de 36 años) murió tras haber sido golpeada, rociada con alcohol y quemada por su pareja 19 días antes, en su casa de la localidad bonaerense de Merlo. El hombre quedó preso.
Otra víctima en el mismo mes, el día 11, fue María Medina (de 31 años), a quien en su casa de Tucumán le quebraron la mandíbula y dos costillas y le prendieron fuego cuando todavía estaba con vida. Su marido fue apresado y se quiso suicidar.
El 20 de mayo Cristina Mayorga (de 41 años) murió con la mitad del cuerpo quemado tras un confuso episodio ocurrido el 25 de marzo en la vivienda que compartía con su pareja en Punta Alta, Buenos Aires. El hombre quedó libre.
En Rosario, el 29 de febrero falleció Lorena Giménez (de 21 años), quien sufrió quemaduras en el 40 por ciento del cuerpo. Agonizó durante 33 días. Su novio quedó preso por el crimen.
El último hecho que se conoció fue el 2 de junio último, cuando María Marquese Bernuncio (de 42 años) falleció en Aguilares, Tucumán, tras haber sido quemada con nafta por su ex pareja, quien salió libre tras el pago de una fianza.