¿Los muertos son intocables?
El 4 de abril Mujica, con gracejo, dijo que “esta vieja es peor que el tuerto”. En el Uruguay, “vieja” cabe para mujer de cualquier edad. Lo mismo, en la Argentina, “viejo”. Respecto a un hombre, claro. Timerman, entretanto, bramó con muy escasas luces...

Martes 23 de Abril de 2013

El 4 de abril Mujica, con gracejo, dijo que “esta vieja es peor que el tuerto”. En el Uruguay, “vieja” cabe para mujer de cualquier edad. Lo mismo, en la Argentina, “viejo”. Respecto a un hombre, claro. Timerman, entretanto, bramó con muy escasas luces: tamaño dictamen de Mujica es “inaceptable”. Agregó que ofende a “una persona fallecida, que no puede replicar, ni defenderse”. En 2002 el presidente Jorge Batlle también se despachó: “Los argentinos son una manga de ladrones, del primero al último”. ¡Qué barbaridad, cómo se le ocurre semejante cosa! Luego fue a disculparse a Buenos Aires. Aclaró que no como ciudadano uruguayo sino como presidente. Mujica también deslizó excusas. En realidad, y retomamos, Timerman no está llamado a “aceptar” ni a rechazar las declaraciones de Mujica, confunde los verbos. Además: ¿los muertos son intocables? Parece que sí. Lo ignoraba. Me dicen que la muerte es un ascenso; incluso ahora a veces se aplaude en los entierros. El que pasó a mejor vida resultó padre, esposo, ciudadano, funcionario ejemplar. Lo que sea, ya no molesta más. En eso la muerte ajena suele ser bienvenida. Malos modales hubo siempre. No en el kirchnerismo, por supuesto. Respecto a Batlle, todo pasa. Lo cual equivale a que pasa de todo. Y La Bruyère: “El silencio es el ingenio de los tontos”.

Julio Chiappini