Martes 10 de Septiembre de 2013
El Vaticano inició ayer una inusual indagación sobre una diócesis católica alemana de Limburgo luego de acusaciones de que su obispo gastó una suma excesiva en una nueva residencia, en línea con la iniciativa de impulsar una "iglesia para los pobres" promovida por el Papa Francisco.
La investigación es denominada oficialmente una "visita fraternal" a la diócesis de Limburgo por parte del cardenal Giovanni Lajolo, el ex nuncio del Vaticano en Berlín, y el obispo Franz-Peter Tebartz-van Elst dijo que esperaba recibir al representante de la Santa Sede. La diócesis de Limburgo, que incluye a la capital financiera de Alemania, Fráncfort, está en el centro de la polémica después de que reportes sobre costos excesivos generaron una intensa presión sobre Tebartz-van Elst, de 53 años. Un creciente número de críticos ya ha acusado al prelado de realizar servicios religiosos pomposos y de comunicarse pobremente con los fieles.
La mala administración por parte de obispos y una lenta respuesta del Vaticano quedaron en evidencia cuando estallaron los escándalos de abusos sexuales por parte de sacerdotes al interior de la Iglesia Católica en la última década. Los medios alemanes se han centrado en la costosa residencia nueva del obispo construida en Limburgo, y pusieron énfasis en el contraste con la austera habitación de hotel que el Papa Francisco eligió para vivir en el Vaticano.
Con un costo previsto de cinco millones de euros, la cuenta final de la construcción se duplicó o incluso triplicó tras la inauguración del edificio este año, según la prensa.