Los mercados no ven el piso de la crisis y volvieron a derrumbarse
Una nueva oleada de malas noticias económicas y financieras a nivel mundial provocaron el derrumbe de los mercados internacionales, que exhibieron un pesimismo inmune a la promulgación del plan de estímulo del gobierno estadounidense. Wall Street cerró con una baja del 3,79%, casi empardando el mínimo histórico de noviembre del año pasado.

Miércoles 18 de Febrero de 2009

Una nueva oleada de malas noticias económicas y financieras a nivel mundial provocaron el derrumbe de los mercados internacionales, que exhibieron un pesimismo inmune a la promulgación del plan de estímulo del gobierno estadounidense. Wall Street cerró con una baja del 3,79%, casi empardando el mínimo histórico de noviembre del año pasado. Las bajas fueron generalizadas en Asia, Europa y Latinoamérica. El Merval retrocedió 4,52%, empujado por las acciones de la compañía petrolera, que acompañaron otro derrape del precio del petróleo en el mercado mundial (-0,7%). Los granos también tuvieron una jornada para olvidar.

  Desde temprano, Asia comenzó a pintar un nuevo día negro cuando las Bolsas de la región comenzaron a digerir los brutales datos sobre la caída de la economía japonesa conocidos el lunes. Las agencias calificadoras Moody’s y Standard & Poor’s sumaron su palada de cal en la tarde europea cuando advirtieron que la recesión en Europa del Este se profundizaba y con ella la exposición de los bancos del viejo continente que tienen operaciones en esa región.

  Los derrumbes de las Bolsas de Londres (-2,4%) y Frankfurt ( -3,4%) encriptaban una fenomenal caída de los papeles bancarios de hasta el 8%. La renovada incertidumbre sobre la salud del sistema financiero replicaron en Wall Street, donde el promedio de acciones de este sector tropezaron a un mínimo de 14 años. En Estados Unidos los inversores aguardan con expectativa el plan que tiene previsto anunciar mañana el presidente Barack Obama para rescatar a los deudores hipotecarios.

  De todos modos, los inversionistas de Wall Street tienen muchos motivos para alimentar su angustia. Ayer era el día D para que General Motors y Chrysler presentaran los planes de reestructuración prometidos a cambio de la ayuda estatal. No sólo registran pocos avances sino que pidieron más plata y, en el caso de Chrysler, anunciaron nuevos recortes de personal.

  Si a este combo se suma que el petróleo bajó 7% para ubicarse de nuevo por debajo de los 35 dólares por barril, como consecuencia de nuevos datos sobre la caída de la demanda, y que el crudo se llevó puesto al resto de los commodities, se completa el cuadro de histeria de los mercados que no sólo perciben que, pese al plan de estímulo norteamericano, la recesión durará más de lo previsto, sino que el valor de los activos financieros podría perforar el piso del año pasado, en el pico de la crisis.

  Tamaño malhumor se expandió por Latinoamérica. La Bolsa más golpeada fue la de San Pablo, que se derrumbó 4,77% para quedar por debajo de los 40 mil puntos. "El mercado está aguardando explicaciones sobre el funcionamiento del plan de socorro a los bancos y con temor a la quiebra de las automotrices de Estados Unidos", explicó Luiz Monteiro, asesor de inversiones de la casa corredora Souza Barros.

  El Merval porteño no escapó a la debacle y cayó 4,52%. Los papeles que más cayeron fueron los de Tenaris y Petrobras Brasil, que sucumbieron a la baja del precio del petróleo. La jornada fue negativa también para los títulos públicos, en tanto que el peso se depreció levemente, a 3,52 unidades por dólar, en consonancia con la devaluación de todas las monedas contra la divisa estadounidense, que ayer tocó sus máximos en 10 semanas en el mercado internacional. l