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Los mercados ahogan a España y crece el temor a un rescate total

España, la cuarta economía de la zona euro, se encuentra al límite. Con el riesgo país desbocado, la Bolsa hundida y un acceso a la financiación cada vez más difícil, los inversionistas empujan al país más cerca de un rescate financiero completo.

Martes 24 de Julio de 2012

Madrid.— España, la cuarta economía de la zona euro, se encuentra al límite. Con el riesgo país desbocado, la Bolsa hundida y un acceso a la financiación cada vez más difícil, los inversionistas empujan al país más cerca de un rescate financiero completo. Muchos opinan que, a esta altura, sólo una intervención del Banco Central Europeo (BCE) podría salvarla.

"España es el rompeolas de la actual situación de incertidumbre sobre el euro", proclamó ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos, en el Congreso de los Diputados. El acoso de los mercados, imparable en los últimos tiempos, condujo ayer al país a una situación de emergencia, con unos récords que pulverizan todos los anteriores.

La rentabilidad del bono español a diez años terminó la jornada en el 7,498 por ciento, es decir, en "zona de rescate", y el riesgo país llegó a los 632 puntos básicos.

La Bolsa —hundida desde hace tiempo— registró un nuevo desplome, del 1,10 por ciento. De todas formas, podría haber sido peor, porque el Ibex 35 llegó a dejarse más de un 5 por ciento durante la sesión, pero el veto temporal anunciado ayer a las ventas cortas para desalentar las operaciones especulativas frenó la caída libre.

Otra negación. Con ese telón de fondo, el ministro De Guindos volvió a descartar ayer que, tras el rescate de sus bancos, España vaya a tener que ser rescatada en su totalidad. "A diferencia de otros países rescatados, España tiene capacidad de crecimiento y de competir en el mundo", aseguró. "Es un país solvente, pero lo que necesita es tiempo y financiación", agregó. Analistas recordaban ayer que Irlanda, Portugal y Grecia también negaron el rescate hasta el último momento.

La capacidad de España la destacó también el ministro de Finanzas alemán, el todopoderoso Wolfgang Schauble, con el que De Guindos se reunirá hoy en Berlín, en una reunión que según ambos gobiernos estaba prevista ya desde hace tiempo, y que no responde al desboque iniciado el viernes por la prima de riesgo española.

"España no será de ningún modo una nueva Grecia", aseguró Schauble en una entrevista con el diario Bild. "Los motivos de la crisis en ambos países son completamente distintos. La economía española es mucho más poderosa y tiene otra estructura", manifestó el alemán.

Sin embargo, son pocos ya los que creen en ello, a tenor de lo que ocurre en los mercados. El riesgo país (o prima de riesgo) es el termómetro de la confianza de los inversores en la solvencia del país. "Si la situación actual persiste no tenemos ni tiempo ni financiación", admitió De Guindos.

Además, según los datos publicados ayer por el Banco de España, la recesión se agravó en el segundo trimestre, y de acuerdo al propio Ejecutivo de Rajoy se extenderá a todo el año que viene.

Como si esto fuera poco, ya hay dos regiones —la Comunidad Valenciana y Murcia, asfixiadas por las deudas— que han pedido el rescate al gobierno central de Madrid. Según la prensa española, otras cuatro regiones parecen abocadas a seguir ese camino.

Discusión con el BCE. Según los expertos, sólo el BCE —al que la semana pasada el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, calificó de "banco clandestino" por no hacer nada para frenar el acoso— puede solucionar los problemas del país en el corto plazo, ya que rebajaría el costo de su financiación, permitiendo esquivar el rescate. España lleva tiempo pidiéndoselo, pero el guardián del euro se resiste.

"El BCE no está para resolver los problemas financieros de los Estados", dijo su presidente, Mario Draghi, el fin de semana pasado. El argumento del organismo para no volver a hacer lo que ya se hizo por última vez en febrero es que esa compra de deuda no sirve para solucionar los problemas reales, en un España con dificultades para reducir su déficit público y de nuevo en recesión.

"El planteamiento de los mercados es irracional, de extremo nerviosismo y no puede ser abordado por los gobiernos europeos", insistió ayer De Guindos, instando de nuevo a la actuación del BCE, aunque sin nombrarlo. "El gobierno ha hecho lo que tenía que hacer", señaló, en referencia a las reformas y los duros recortes emprendidos para rebajar el déficit público.

Desde la oposición. También el Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición, pide la intervención del BCE. "El euro está siendo atacado y su misión es velar por él", manifestó su líder, Alfredo Pérez Rubalcaba.

En Bruselas, el comisario de la Competencia y vicepresidente del Ejecutivo europeo, el español Joaquín Almunia, se alineó con los que rechazan la intervención del BCE, pero defendió que sea el fondo de rescate europeo el que intervenga en los mercados de deuda, tal y como acordó el último consejo europeo.

"Mi impresión es que los políticos debemos respetar algo que los políticos dimos al BCE, que es el estatuto de independencia", dijo Almunia, y "si los máximos líderes de la Eurozona han adoptado un acuerdo se tiene que llevar a cabo", puntualizó.

"A dos metros"

“Estamos a dos metros del rescate de toda la economía, como el que en su día vivieron Irlanda, Portugal y Grecia”, dijo ayer el ex presidente Felipe González en una entrevista con El País. Según González, España ya se encuentra “en una situación de rescate” por el crédito que el Eurogrupo ha comprometido para los bancos españoles en problemas. “En estos momentos tenemos todos los condicionamientos de una intervención plena”, afirmó.

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