Lunes 05 de Enero de 2009
El periódico oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, afirmó ayer en un artículo que la píldora anticonceptiva femenina "tiene consecuencias devastadoras para el medioambiente y es una de las causas de la infertilidad masculina". En el artículo del vespertino, el español José María Simón Castellví, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (Fiamc), asegura que los anticonceptivos orales, que comúnmente se conocen como "la píldora", pueden tener efectos abortivos y son devastadores para el medioambiente, ya que a través de la orina se liberan toneladas de hormonas.
Además, la liberación de estas hormonas es, según Castellví, "una de las principales causas de la infertilidad masculina en Occidente". El artículo se titula "Humanae vitae, una profecía científica", en relación al nombre de la encíclica (1968) de Pablo VI en la que se calificaba de "inmoral" el uso de todos los anticonceptivos, incluidos los orales, para evitar tener hijos.
"La contaminación ambiental que causa la píldora es una de las causas por las que el hombre produce cada vez menos espermatozoides", indica. "La píldora anticonceptiva, la más usada en el mundo industrializado, aquella con una baja dosis de estrógenos y progestínicos, funciona en muchos casos con un efecto abortivo, ya que puede ayudar a expulsar un pequeño embrión humano", explicó el médico.
Por otra parte, Castellví agregó que tiene "datos suficientes" para afirmar que "la contaminación ambiental, que provoca la liberación de hormonas a través de la orina de las mujeres que usan la píldora, es uno de los motivos por los que el hombre en Occidente produce cada vez menos espermatozoides".
Derechos humanos. Para el profesional, el uso de la píldora, considerado el método anticonceptivo más eficaz para evitar embarazos no deseados, y calificado por millones de mujeres como una de las grandes revoluciones femeninas, "viola además al menos cinco importantes derechos humanos". En ese sentido, dijo en el artículo que atacan "al derecho a la vida, a la salud, a la educación, a la información, y a la paridad de sexo".
El Vaticano confirmó esencialmente en una sola instrucción las opiniones de la Academia Pontificia para la Vida, un cuerpo asesor de la Iglesia Católica que debatió estas cuestiones durante años.
La posición general del Vaticano está conformada por su creencia que la vida humana comienza en la concepción y que debe recibir el consiguiente respeto y dignidad desde ese mismo momento. También sostiene que la vida humana debe crearse mediante la relación entre marido y mujer, y no en el laboratorio.
Como resultado, el Vaticano dijo que se oponía a la píldora anticonceptiva del día siguiente, aunque no cause aborto, porque esa era la intención.
En cuanto al uso de fármacos como el RU-486, que causa la eliminación del embrión una vez implantado, la Iglesia Católica indicó que "perpetra el pecado del aborto" y por lo tanto su uso debe ser considerado como "gravemente inmoral".