Los mapuches radicalizarían su protesta en el sur de Chile
El conflicto mapuche que mantiene a 34 aborígenes presos en huelga de hambre, la mayoría desde hace 64 días, amenaza con radicalizarse, mientras el presidente chileno Sebastián Piñera, que se resiste a dialogar con ellos...

Lunes 13 de Septiembre de 2010

El conflicto mapuche que mantiene a 34 aborígenes presos en huelga de hambre, la mayoría desde hace 64 días, amenaza con radicalizarse, mientras el presidente chileno Sebastián Piñera, que se resiste a dialogar con ellos, debió escuchar la demanda de las iglesias evangélicas para resolverlo.
Anoche, tres voceros de los presos mapuches fueron detenidos tras graves incidentes en el hospital de Concepción, a 500 kilómetros al sur de Santiago
  En tanto, el mandatario debió escuchar el clamor de obispos evangélicos al asistir a un tedeum de acción de gracias por el próximo aniversario de la independencia nacional. Los religiosos pidieron también a los mapuches deponer su prolongado ayuno.
  “A nuestro juicio dejar de exponer la vida no es claudicar en sus aspiraciones. Pero es una forma de abrir una puerta al tan necesario diálogo. De la misma forma hacemos un llamado al supremo gobierno y a todos los legisladores: no queremos que un tema tan sensible sea el campo para las recriminaciones y acusaciones entre unos y otros”, dijo el obispo evangélico Emiliano Soto. A su vez el obispo Francisco Anabalón pidió a Dios “iluminar a quienes puedan hacer posible una pronta solución al conflicto y se sienten a dialogar”.
  Al término de la ceremonia, Piñera reiteró su exigencia a los mapuches para que depongan su ayuno y no sigan atentando contra sus vidas.

Trasladados. Mientras tanto, dos mapuches debieron ser trasladados a la fuerza desde el penal en que están detenidos al hospital de Concepción debido a su precario estado de salud, lo que suscitó incidentes de sus familiares con la policía.
  Trece personas fueron detenidas y procesadas, y los mapuches advirtieron que dos detenidos, entre ellas la madre de uno de los ayunantes, denunciaron la violenta represión policial de que habría sido objeto. Los dos mapuches permanecen en el centro hospitalario junto a otro que a comienzos de semana debió también ser internado.
  El ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien fue encomendado por Piñera para evaluar el estado de los mapuches, admitió que “el diagnóstico es preocupante”.
  Los voceros de los mapuches presos comunicaron que hoy podrían radicalizar su protesta en demanda de que no sean juzgados por una severa ley antiterrorista y también por la Justicia militar. Esa radicalización consistiría en aumentar el ayuno no ingiriendo líquidos, lo que agravaría su condición.
  En declaraciones a la televisión estatal el mapuche Mauricio Huaiquilao dijo que están decididos a mantener su ayuno hasta que el gobierno acceda a sentarse a una mesa de diálogo donde se discutan todas sus inquietudes y reivindicaciones. Los presidentes de ambas cámaras del Congreso viajarán este comienzo de semana a la zona para buscar establecer la mesa de diálogo.
  El gobierno envió al Congreso en la semana indicaciones para reformar la ley antiterrorista y restringir la aplicación de la Justicia militar a civiles.
  Huaiquilao, de 33 años, fue acusado de atentados incendiarios y fue vinculado con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
  En tanto, Natividad Llanquileo, vocera de los mapuches, dijo que con la resistencia de Piñera y su gobierno a dialogar “lo único que se está consiguiendo es radicalizar el movimiento mucho más”.  (Télam y AP)