Los maestros y los días de paro
Salió publicada mi carta, y he recibido correos de apoyo y correos con desaprobaciones. Con respecto a estos últimos, todos hacían hincapié en el tema salarial, pero mi opinión va enfocada a otro tema: en la no asistencia de los chicos a clase y a los inconvenientes que tenemos los padres los días de paro.

Miércoles 14 de Octubre de 2009

Salió publicada mi carta, y he recibido correos de apoyo y correos con desaprobaciones. Con respecto a estos últimos, todos hacían hincapié en el tema salarial, pero mi opinión va enfocada a otro tema: en la no asistencia de los chicos a clase y a los inconvenientes que tenemos los padres los días de paro. La generación actual no sólo tiene papá y mamá que trabajan todo el día, sino también abuelas y abuelos, tías y tíos, y en algunos casos hermanos mayores que también lo hacen. Estos padres, entre los cuales me incluyo, todos los años armamos un rompecabezas entre los horarios laborales y escolares, que se desbarrancan cada día de paro. Por eso, vemos en esos días cantidades de chicos deambulando por la calle. Siempre pensé que existen profesiones vocacionales y profesiones elegidas financieramente. Creo que la de docencia debería ser una profesión vocacional, en la cual se debería buscar una manera de reclamar lo que creen necesario, pero no desatender la vocación de enseñanza. Como propuesta, los días de paro debería haber en los colegios guardias mínimas, que la mitad de docentes realicen paro y la otra mitad desarrollen actividades con los alumnos. Reclamo y vocación.

Daniel Ortiz