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Los laberintos del tango y el teatro

La cantante Gaby Estrada, el actor Dali López y el reconocido músico Néstor Mozzoni presentan "De noches y de olvido", un espectáculo músico-teatral referenciado en el tango.

Sábado 14 de Septiembre de 2013

La cantante Gaby Estrada, el actor Dali López y el reconocido músico Néstor Mozzoni presentan "De noches y de olvido", un espectáculo músico-teatral referenciado en el tango. A través de un repertorio que aborda autores como Discépolo, Troilo, Manzi, Piazzolla, Expósito, Cátulo Castillo y otros maestros del género, la puesta en escena incorpora situaciones teatrales en las que predominan las emociones; algunas, no exentas de humor.

El tango y el teatro nacional crecieron de la mano. El sainete comparte la misma genealogía de inmigrantes, compadritos, paicas y arrabal y muchos dieron inspiración a tangos trascendentes.

El piano y los arreglos de Néstor Mozzoni, junto con Mingo Porta en contrabajo y Sebastián Jarupkin en bandoneón, dan un sustento musical original y emotivo para que Gaby Estrada recorra las canciones. López, también responsable del libro y de la dirección general, adelantó cómo será esta particular espectáculo.

—¿Qué implica para vos este nuevo desafío donde se conjugan dos pasiones; el tango y la actuación?

—Eso, un gran desafío, porque los compositores y poetas que se abordaron no tienen fisuras, entonces, no es cuestión de tomar la temática de la canción y repetirla en versión teatral. No me convence la idea de dramatizar lo que ya, con gran maestría, dice la canción. Entonces, en algunos casos, recurrí a una temática más general de ese texto. Por ejemplo, en "Secreto", de Enrique Santos Discépolo, el personaje habla de su imposibilidad frente a un amor que lo destruye, a él y a todo lo suyo. Bueno, teatralmente hablamos ahí de las cobardías del corazón, de estar atado a algo y no decidirse a salir. Como te dije: es un desafío y eso es emocionante.

—¿De qué trata "De noches y de olvido"?

—El tango es el centro de la escena. Algunos, como "Milonguita" o "El que atrasó el reloj", son una escena en sí misma. A otros -no todos-, les precede una escena que se continúa en la canción. Son unidades independientes, no hay un hilo conductor para una sola, larga historia. Sin embargo hay dos escenas, una de inicio y otra de epílogo, que unifican una totalidad diversa. "De noches y de olvido", ofrece otra mirada, un cambio de perspectiva, y lo hace de forma simple, como quien cruza una calle para ver desde otro ángulo la esquina conocida.

—¿Con qué se va a encontrar la gente que vaya a ver esta obra que fusiona la actuación y el tango?

—Con una sala nueva, muy linda, muy equipada, con mesas; con Gaby Estrada, Néstor Mozzoni, Mingo Porta, Sebastián Jarupkin y conmigo. Pero, fundamentalmente, con muchas emociones. ¡Y, ñato, si no te emocionás con Discépolo, con Troilo, con Cátulo Castillo, con Piazzolla... llamá a la cochería!

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